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Vacaciones en nuestro Sistema Solar
  • Publicado el 5 Agosto, 2016

Vacaciones en nuestro Sistema Solar

Estos días calurosos de Agosto, en el Hemisferio Norte, me han llevado a la memoria un artículo que en su momento se publicó en la Revista Mercurio-3, (nº 18, 3er. trimestre 1997) y en el boletín nº 37 de la Escuela Huber (Julio-Septiembre 2002), inspirado en el interesante libro que en su momento publicó F.W. Taylor "Planetary Atmospheres". Lo he disfrutado actualizándolo. Está en clave de humor y espero os divierta igual como yo en el momento de escribirlo. Buenas vacaciones planetarias a tod@s!!


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Vacaciones y/o curiosidades climatológicas en nuestro Sistema Solar

Rosa Solé Gubianes      piscologiaastrologica.es

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Estos días calurosos de Agosto, en el Hemisferio Norte, me han llevado a la memoria un artículo que en su momento se publicó en la Revista Mercurio-3, (nº 18, 3er. trimestre 1997) y en el boletín nº 37 de la Escuela Huber (Julio-Septiembre 2002), inspirado en el interesante libro que en su momento publicó F.W. Taylor “Planetary Atmospheres”. Lo he disfrutado actualizándolo. Está en clave de humor y espero os divierta igual como yo en el momento de escribirlo. Buenas vacaciones planetarias a tod@s!!

 

El-Sistema-SolarCuriosidades climatológicas dentro de nuestro Sistema Solar

Se va de vacaciones y le preocupa si ¿tendrá o no buen tiempo? Entonces, piense un momento en los viajeros del mañana que quizás visiten Marte en lugar de Barcelona o Madrid y Titán en lugar de Menorca o Tenerife. El sistema solar ofrece mucho sol, arena y algún que otro mar, todo ello junto con unas vistas magníficas. Pero también se reserva alguna sorpresa desagradable: tormentas que afectan a planetas enteros, temperaturas que le harían hervir la sangre y lluvia ácida que podría comerle vivo.

Imaginemos por un momento un catálogo de una agencia de viajes del futuro: “asista al fantástico e inédito espectáculo de vaporización de montañas enteras de hielo en Marte”; o bien, “el calor, los atractivos huracanes de dos ojos y sus especiales montañas, hacen de Venus el nuevo paraíso ideal para los deportistas”; si busca la aventura marina, la práctica del surf en Titán es impresionante“, pero Plutón, el cual continúo considerándolo dentro de la categoría simbólica astroplanetaria, resulta perfecto para refrescarse y alejarse del mundanal ruido“.

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La metereología de Marte 

Tomemos el ejemplo de Marte. A sólo 78 millones de kilómetros de la Tierra, es uno de los destinos más evidentes para los primeros turistas interplanetarios. Para una nave espacial como la americana Mars Pathfinderenviada en Diciembre, el tiempo de viaje es de sólo siete meses (se espera que aterrice en Julio). Cualquier turista necesitaría abrigarse bien: la temperatura media de la superficie es la friolera de 23º C, similar al ártico norteamericano en invierno. Pero durante los largos veranos de Marte, las temperaturas cerca del ecuador pueden subir a s de 0º C.

Si el día es bueno, un pequeño Sol amarillo arde intensamente en un cielo azul profundo. Cerca del horizonte puede verse una neblina rosa en suspensión, causada por el fino polvo rojo que queda en la atmósfera durante las tormentas (la primera sonda espacial Viking, envió la primera fotografía en color de este planeta en 1976). A pesar del frío, los visitantes tendrían que tener cuidado con el Sol: sólo unos minutos sin protección solar podrían causar serias quemaduras. “La radiación ultravioleta es intensa“, afirma Fred W. Taylor, director de física atmosférica, oceánica y planetaria de la Universidad de Oxford. Marte carece de la capa protectora de ozono que absorbe los niveles peligrosos de radiación en la Tierra.

marsEn Marte también se producen algunas de las mayores tormentas del Sistema Solar. Estas tormentas no son como las de la Tierra, donde por lo general los fuertes vientos no afectan a más de unos pocos kilómetros cuadrados y se extinguen por solos después de unas horas o unos días. Los vientos de Marte, de hasta 40 metros por segundo, crean unas violentas tormentas de polvo que reducen la visibilidad a cero. Las tormentas pueden sepultar al planeta entero y, algunas veces, pueden durar meses. En 1971, cuando la nave soviética Mars 3 se convirtió en la primera sonda en realizar un aterrizaje suave, tuvo la mala fortuna de tomar tierra en medio de uno de esos torbellinos. Se quedó en silencio después de transmitir durante tan solo 20 segundos.

Pero las zonas de Marte que sufren el clima más apasionante son las polares. Aproximadamente un tercio de la atmósfera del planeta, que es de dióxido de carbono en más de un 95%, se hiela cada invierno. Ello provoca que los casquetes polares de CO2 helado se extiendan hasta más de la mitad de camino en dirección al ecuador Tendríamos tormentas de nieve de CO2, que serían mucho más violentas que las de la Tierra“, afirma Taylor. Desgraciadamente, gran parte de esta actividad no sería visible puesto que los polos de Marte, como los de la Tierra, se pasan los meses de invierno en una oscuridad casi total. Sería mucho mejor visitar los casquetes polares en primavera. A medida que el planeta se va calentando, la inmensa masa de CO2 acumulada durante el invierno empieza a volver a la atmósfera. Lo que hace que sea algo realmente espectacular es que el dióxido de carbono se volatiliza en lugar de fundirse: el hielo sólido se convierte directamente en gas. Los turistas podrían contemplar la vaporización de enormes montañas de hielo, haciendo que el continente de hielo se apartara de ellos a razón de varios kilómetros al día. No obstante, Taylor advierte que la brusca variación de temperaturas y presiones crearía unos vientos lo suficientemente fuertes como para desanimar a los más valientes observadores del tiempo.

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¿Astrología Interplanetaria?

Si somos astrólogos y puestos a imaginar, aprovechando la actual polémica científica sobre si hay vida en Marte o no – análisis del meteorito Allan Hills (ALH 84001), que tal si nos imaginamos un congreso de astrología en Marte. Pero, ¿como sería la astrología en este planeta? Sabemos que la esfera celeste es una esfera de radio arbitrario con el centro en el punto de observación. No hay nada que nos impida mover este punto de observación, al menos mentalmente, hasta cualquier planeta del sistema solar o incluso hasta la proximidad de alguna estrella y calcular el aspecto de la esfera celeste desde ahí.

El cinturón zodiacal es común para todos los grandes planetas del sistema solar, puesto que sus órbitas se encuentran casi en el mismo plano. Sin embargo, los ecuadores celestes de los planetas tienen una orientación distinta, por lo que los puntos locales de los equinoccios de primavera se encuentran en signos muy distintos.

A menudo se comenta que el planeta Venus es nuestro planeta hermano pero, en realidad, Marte es mucho más parecido a nuestro planeta. Por ejemplo, un día en Marte dura 24 horas, 37 minutos y 22.6 segundos y en la Tierra es de 23 horas, 56 minutos y 4.1 segundos. El año marciano se compone de 686.98 días y, como en la Tierra, existen estaciones naturalmente el doble de largas que las nuestras- y su eje tiene una inclinación de 23º 59′ casi como el de la Tierra.

Según Andrei Kuznetsov, el punto de la primavera de Marte, por ejemplo, se encuentra en la constelación de Ofiuco, no muy lejos de la dirección hacia el centro de la Galaxia. El ecuador celeste de Marte pasa por las constelaciones de Ofiuco, Sagitario, Piscis, Austrinus, Escultor, Cetus, Tauro, Géminis, Lince, Osa Mayor, Coma Berenices, Boyero y Libra. Las dos pequeñas lunas de Marte, Fobos y Deimos, pasan por ellas. Fobos sale por el oeste y se pone por el este, circundando la esfera celeste en 11 horas. Es tres veces más pequeña y diez veces más débil que la Luna terrestre; su forma es irregular y accidentada, y el cambio de fases es rápido y caprichoso. Deimos se parece a nuestros satélites artificiales, sólo que es más brillante. Se mueve lentamente, circundando el cielo en 5 días. Cada 10h 14 min, las lunas de Marte entran en conjunción. Es curioso el hecho de que la lunas de Marte no fueran descubiertas hasta 1877 por el astrónomo americano Asaph Hall, pero ya Kepler había apuntado la existencia de dos lunas en Marte, dado que la Tierra tenía una y Júpiter cuatro. También en “Los Viajes de Gulliver”, escrito en 1726, Jonathan Switf describe dos lunas orbitando alrededor de Marte, y lo mismo hace Voltaire en su obra Micromegas“. Por esto los dos principales cráteres de Deimos se llaman Switf y Voltaire.

Marte2Ya hemos comentado antes que el cielo de Marte es naranja; el Sol tiene el aspecto de un pequeño disco que proporciona dos veces menos calor y menos luz que nuestra luminaria diurna. El Sol de Marte pasa un signo del zodiaco en 57 días. Desde allí, la Tierra puede verse como un planeta azul- verdoso acompañado por una pequeña estrella amarillenta, la Luna. La rotación de esta elegante pareja podría observarse a simple vista. Desde Marte pueden verse claramente muchos asteroides, especialmente Vesta y Ceres. Así pues, ¿cómo podemos marcar las casas de los planetas en un zodiaco de Marte que empieza con Capricornio? A juzgar por la analogía, debería conectarse el Sol de Marte con Tauro, Fobos con Géminis, Deimos con Aries. Entonces, la casa nocturna de Mercurio estaría en Piscis, la de Venus en Acuario, la de la Tierra en Capricornio, etc. ¿Sigue Júpiter inmediatamente después de la Tierra? ¿O deberíamos hacer de Sagitario una casa colectiva de asteroides?, un tema polémico sería el de calcular la carta natal del hipotético Congreso. Sería interesante conocer lo que los astrólogos de Marte opinarían al respecto, pero es probable que no exista ninguno.

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Nubes sulfurosas en Venus

Para un clima todavía más hostil, ¿por qué no visitar Venus? A unos 50 km por encima de la superficie, la temperatura y la presión sean quizás similares a las de la superficie terrestre, según Taylor, pero el cielo está lleno de nubes formadas por pequeñas gotas de ácido sulfúrico de un color amarillo limón que, a veces, estallan en forma de rayos y truenos. Incluso es probable que haya lluvia ácida, al igual que en la Tierra, sólo que la variedad existente en Venus es de una concentración del 80% de ácido sulfúrico.

Las nubes sulfurosas se hallan suspendidas en una densa atmósfera de CO2, que crea una presión en la superficie de 100 veces mayor que la de la Tierra. La temperatura alcanza los 450º C, lo suficiente como para fundir el plomo. El CO2   es un gas con un notable efecto invernadero que atrapa el calor. Aun así, afirma Taylor, estas temperaturas son misteriosamente altas. “Teóricamente, Venus debería ser sólo un poco más caluroso que la Tierra“, declara. Al hacer cálculos, es difícil obtener una temperatura tan alta.”

Otra curiosidad del clima de Venus son los fuertes vientos que azotan el ecuador a más de 60 veces el índice de rotación superficial. “¿De dónde surge esta velocidad?”. Es probable que la causa de la velocidad de los vientos se encuentre en la invariabilidad de las estaciones en Venus. Debido a que el eje del planeta es casi perfectamente perpendicular al plano de su órbita, la cantidad de luz solar recibida en cada latitud se mantiene constante a lo largo del año de Venus. Con ello se inmovilizan los modelos climáticos”, declara Taylor. Quizás la falta de cambios permita que los vientos adquieran fuerza durante un largo período de tiempo.

Venus,_Earth_size_comparisonLos vientos de Venus van ganando aceleración a medida que avanzan hacia los polos norte y sur, al igual que los patinadores sobre hielo se mueven más rápidamente cuando, al girar sobre mismos, retraen los brazos hacia adentro. Este proceso crea unos torbellinos gigantescos que se encuentran de forma permanente sobre cada polo. A diferencia de los huracanes terrestres o de cualquier otro lugar del sistema solar, los torbellinos de Venus tienen dos ojos. Los investigadores están desconcertados. “No hemos podido crear ningún huracán con dos ojos y nadie sabe cómo se forman”, confirma Taylor. La atmósfera del planeta es tan densa que absorbe la luz visible, impidiendo la visión de cualquier característica de su superficie desde la Tierra. Pero la nave espacial de la NASA Magallanes visitó el planeta en 1990 y tardó cuatro años en trazar el mapa de toda la superficie con radar. Los mapas muestran que gran parte del planeta consiste en unas llanuras monótonas de ondulaciones suaves. “Se parece bastante al fondo del océano“, comenta Taylor. También hay algunas montañas que destacarían por encima del Everest, así como volcanes en activo.

Un hecho extraño que fue registrado por la nave Magallanes es que las montañas de Venus reflejan las señales de radar con mucha más fuerza que las rocas corrientes. El pasado año, Robert Brackett, Bruce Fegley y Raymond Arvidson, investigadores de la Universidad de Washington en Sant Louis, sugirieron que la alta reflectancia pudiera ser debida a una fina capa de metal que recubriría las laderas de las montañas.

Esta escarcha metálica podría proceder de erupciones volcánicas. En la Tierra, los volcanes arrojan vapores que contienen componentes metálicos tales como el plomo, el cobre y el estaño. Brackett afirma que el mismo proceso en Venus podría recubrir las montañas por un período aproximado de unos 10 millones de años. ¡Quien sabe…! Quizás esta escarcha metálica pueda ser causa algún día de una nueva generación de actividades para las vacaciones. Si los metales son magnéticos, los escaladores podrían utilizar imanes para evitar las caídas. Los esquiadores del futuro podrían crear unas pistas sin rozamiento accionando una corriente en la superficie y levitando sobre el campo magnético resultante.

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La gran Mancha Roja de Júpiter y los mares de Titán

Más lejos, en el mismo sistema solar, los planetas son muy diferentes. Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno no son masas sólidas, sino que son unas gigantescas bolas gaseosas formadas principalmente por hidrógeno y helio. El mayor es Júpiter, que se encuentra unos 780 millones de kilómetros del Sol y que presume de tener el factor climático más famoso de todo el sistema solar: la Gran Mancha Roja.

D9F1CC2BELa mancha roja es una inmensa tormenta ovalada de más del doble del diámetro de la Tierra. “En Júpiter, todo ocurre a mayor escala que en la Tierra (interesante observación para nosotros los astrólogos!!), señala Vivien Moore, una física especializada en el sistema solar en el Imperial College de Londres. La tormenta ya tenía una gran violencia incluso antes de que los astrónomos empezaran a mirar por primera vez al planeta a través de sus telescopios hace unos 300 años. Se desconoce cómo se ha hecho tan gigantesca y por qué ha estado embravecida durante tanto tiempo.

Desde la Tierra sólo pueden observarse las capas más exteriores de la atmósfera de Júpiter, pero ello es suficiente para demostrar que Júpiter posee el sistema de nubes más espectacular de todo el sistema solar. Nadie puede explicarse la belleza de sus colores, o incluso cómo se forman. La formación de nubes en la Tierra requiere la existencia de pequeñas partículas en la atmósfera alrededor de las que se condensa el agua. Estas partículas son arrojadas al aire por volcanes, por citar un ejemplo”, afirma Moore. “No está claro qué es lo que podría jugar un papel similar en Júpiter“.

Mientras que el clima de los grandes gigantes gaseosos nos resulta totalmente extraño, el paisaje de Titán la luna más grande de las 19 que posee Saturno- puede resultar algo más familiar a los terrícolas. El cielo de Titán es de un misterioso color naranja debido a unas complejas moléculas orgánicas formadas por reacciones fotoquímicas. Pero las fotos de la nave Voyager 1, tomadas al principio de la década de los 80, mostraban que la superficie contiene grandes reservas de metano líquido, posiblemente en lagos y océanos que separan grandes continentes. “Es posible que el metano tenga la misma función en Titán que el agua en la Tierra”, indica Moore.

descargaTodo ello se desveló un poco, en el año 2004, cuando una pequeña sonda llamada Huygens, fué arrojada en paracaídas a la atmósfera de Titán como parte de una misión conjunta entre la Agencia Espacial Europea y la NASA.  Huygens viajó hasta allí a lomos de la sonda Cassini y después de siete años de viajerumbo a Saturno y iotros 21 días de viaje por su cuenta, se convirtió en la primera sonda en aterrizar en un cuerpo del sistema solar exterior; la primera en aterrizar en una luna que no fuera nuestra Luna.

Es probable que las olas en los mares de metano sean mucho mayores que en la Tierra, donde un viento con una velocidad de 6 metros por segundo crea olas de menos de un metro de altura. Zarnecki y su equipo han calculado que en Titán, donde la gravedad es mucho más débil, un viento similar crearía olas de hasta 10 metros de altura. Es probable que unas vacaciones en barco resulten imposibles, pero en cambio Titán podría ser el sueño de todo surfista.

Con una temperatura en la superficie de 180º C, Titán podría incluso tener nieve y lluvia de metano. Ralph Lorenz, de la Universidad de Arizona, Tucson, ha calculado que la débil gravedad de Titán podría significar que las gotas de lluvia tuvieran más de dos centímetros de diámetro. Y si hay lluvia, ¿por qué no puede haber ríos serpenteando por los continentes y arcos iris en los cielos color naranja? Quizás haya icebergs de hidrocarburos flotando en los oleosos mares. Quizás Titán se convierta un día en una Costa del Sol espacial, llena de turistas en trajes espaciales a lo largo de las orillas de unos sucios mares de metano.

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Plutón el último recurso

plutonPero para alguien que quiera escapar de lo común en el campo interplanetario, Plutón puede ser el lugar ideal. Este planeta rocoso se encuentra a una media de 6000 millones de kilómetros del Sol, manteniendo su temperatura media a unos -230º C. En la imagen se contrasta Plutón con su luna Caronte con la Tierra.

En su órbita alargada de 248 años, Plutón a veces se acerca más al Sol que Neptuno. En 1988, durante uno de sus períodos cálidos, los astrónomos observaron el planeta al pasar frente a una estrella. Quedaron sorprendidos al encontrar que posee una atmósfera difusa que contiene nitrógeno, monóxido de carbono y metano y que alcanza una extensión 10 veces más lejos de la superficie que la atmósfera terrestre.

Pero la llegada del invierno a Plutón podría ser causa de unos cambios espectaculares. Lorenz señala que, a medida que el planeta se retira del Sol, es posible que la atmósfera se hiele completamente hasta la superficie. A medida que la atmósfera residual va reduciéndose, los procesos de convección que llevan el calor del ecuador hacia los polos podrían fallar. Entonces, la atmósfera mortecina se calentaría mucho más en el ecuador que en los polos, proceso que produciría vientos supersónicos entre ellos. Con el tiempo, la atmósfera de Plutón desaparecería, dejando solamente la superficie helada de un planeta estéril: un final supremo para lo último en cuanto a vacaciones se refiere.

Buenas Vacaciones a tod@s!!

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