Selección de ARTÍCULOS de la Escuela Huber de Astrologia. Num 18.

MACHADO Y JUNG: dos guías para tiempos de crisis

Autor: Lola Ferrer (lolaferrer@hotmail.com). Fecha: julio 2000. Ponencia presentada en el XVII Congreso Ibérico de Astrología. Bilbao 5-8 Julio 2000, complementada con un estudio sobre la carta de casas. Editada en el boletín nº 40 (abril-junio 2003).

Lola Ferrer, diplomada en Lengua y Literatura Inglesa, se inició a la Astrología a principios de los '80. Recibió el Certificado de la Faculty of Astrological Studies en 1990 y luego se interesó por el método Huber, obteniendo el Diploma en 1997. Ha sido la traductora de Bruno y Louise Huber, en los seminarios que se han organizado en España desde 1993 hasta 1999, así como traductora de todos los seminarios que Richard Llewellyn ha impartido en España. Actualmente es tutora a distancia y responsable de los seminarios de Psicosíntesis complementarios a los cursos de la escuela. También se dedica a clases y consultas. Reside en Barcelona.

Dice Rilke: “ Con frecuencia en los mayores momentos de gravedad y zozobra los pueblos se ven abandonados por sus políticos pero no por sus poetas .”

En ste siglo que estamos terminando ha vivido grandes crisis, pero en él también han vivido grandes hombres que han sabido, con su vida y su ejemplo, trazar vías de resolución y salida. Carl Gustav Jung , psiquiatra suizo, y Antonio Machado , poeta español, fueron mellizos estelares, pues nacieron el mismo día, un 26 de Julio de 1875 con apenas una hora de diferencia. En una época compleja, sacudida por crisis políticas y religiosas ambos sufren profundamente el mal de su tiempo, el absurdo de la vida y de la muerte, pero logran, como grandes guías que son, destilar sentido a través de una existencia auténtica y creativa, ofreciéndonos una vía de auto-sanación espiritual. Y a nosotros como astrólogos, nos demuestran una vez más que hay algo en la astrología que funciona, que prueba plenamente la correlación del cielo en las vidas humanas y en los caminos de auto-realización. Pocas veces tendremos a mano la posibilidad de evaluar dos amplias obras escritas por dos autores reconocidos, y nacidos el mismo día.

Cada uno a su manera, Jung a través de la vía científica y Machado a través de la poético-filosófica, nos ofrecen dos caminos de crecimiento y curación, que apuntan directamente al descubrimiento del propio ser. Mediante la ciencia y el arte nos entregan una obra repleta de símbolos, testimonios de la única e indivisa realidad, el Centro, el fuego solar que arde en nosotros, y todo desde la esencia creativa del signo de Leo. Ambos descubren que el Yo que creemos ser no es, que el ego es una construcción en cierto modo artificial y penetran en lo único, lo singular y milagroso que todos poseemos, como auténticos mediadores y pontífices de la única religión, la que religa a los hombres consigo mismos.

Si observamos sus obras a nivel superficial percibiremos las conexiones que los unen, pero solamente tenemos que ahondar en su significado para descubrir que una misma corriente y un mismo mensaje las irriga. Sus temas básicos, la presencia del poder destructor-sanador del inconsciente, y su expresión en nuestra vida a través de los sueños, las distintas personalidades que nos habitan, la locura y la cordura, la soledad y el azar y la única salida: la reconexión con las imágenes primordiales portadoras de vida, sanación y protección. Como maestros y mediadores, nos enseñan a profundizar en nuestra experiencia individual, a mirar, a descubrir, a recordar y a reconocer la huella sutil del milagro del significado en nuestra realidad. Utilizaron métodos distintos, y la vida les ofreció experiencias diferentes, pero llegaron a unas conclusiones en el fondo muy similares. Es como si la Mente Universal, en un momento en que la civilización occidental estaba necesitada nuevamente de un mensaje esencial, se hubiera fragmentado en dos seres que ofrecerían salidas desde dos ámbitos distintos, a fin de llegar al máximo de mentes posibles. Así pues, tanto la psicología J unguian a como la poesía machadiana son herramientas de conocimiento para los que deseemos adentrarnos en las profundidades del Ser, pero prefiramos hacerlo acompañados por un guía.

Al contemplar sus dos temas natales, lo que realmente nos impacta es la similitud. Ambos están basados en datos bastante fiables. En el caso de Machado la hora es la que consta en su partida de nacimiento, y él mismo nos lo confirma en un apunte biográfico: “...nací en Sevilla una noche de Julio de 1875”. Y su ascendente aparece en Capricornio, lo que casa bien con su personalidad reservada y austera y su talante tímido. En el caso de Jung , la hora utilizada es también la que consta en su certificado de nacimiento, aunque investigaciones posteriores parecen indicar algunos grados más dentro de Acuario, un ascendente que encaja con el amplio alcance de su obra y con un temperamento más abierto y sociable. Así pues tendríamos una similitud de experiencias internas en lo más esencial (planetas en signos idénticos con idénticos aspectos) y una diferencia en el enfoque de la vida exterior y la cualidad de las experiencias externas así como una proyección distinta en el mundo (planetas en distintas casas o zonas de casas.)

Observemos los temas globalmente: Ambos poseen un gran triángulo de aprendizaje que Marte extiende hacia la casa 11 con otro pequeño de talento , y Marte es también receptor del quincuncio que une a la figura lineal con el resto de la estructura. Ambos nos hablan de maestros-filósofos, con Júpiter en casa IX y Marte en Sagitario. Jung , con un Júpiter en cúspide, crea una obra de alcance y repercusión universal que enriquece el mundo de la psiquiatría con nuevas y atrevidas teorías. Vive como maestro que formará a un amplio círculo de seguidores y creará escuela. En su caso Marte se halla en Sagitario en casa XI. Machado , en cambio, con un Marte prácticamente en XII crea una obra más íntima y de menor alcance, aunque no por esto de menor repercusión. Su matrimonio fue también tardío y su vida más corta.

Ambos maestros tienen una casa III repleta de planetas, incluido el Nodo en el caso de Machado , y también con Quirón y Neptuno, indicando la cualidad sanadora de la transmisión de su saber, así como su vertiente espiritual- trascendente. La Luna, en el caso de Machado , queda conjunta a Plutón en IV, reforzando el valor simbólico y local de su obra, su repercusión en su patria y su intención de escribir por y para el pueblo. En Jung esta sensibilidad pasaría a implicarse más en lo mental concreto de casa III.

En ambos casos la auténtica estrella es el Sol en Leo en casa VII cuadrado a Neptuno en Tauro en casa III (dentro de la figura lineal), hablándonos de una gran fuerza creativa y auto-expresiva que pugna por ser contra la amenaza del no ser, de los mundos indefinibles. El campo de batalla es el del contacto con los demás, con lo que significa ser humano en relación con otros. Urano contribuye a este auto conocimiento con experiencias no siempre apacibles (cuadratura Luna) pero en cualquier caso iluminadoras. Es el ego depurándose a sí mismo a través del contacto actualizado con la realidad del otro/a. En el caso de Jung se trata de un Sol potente en cúspide y atestigua esta experiencia cotidiana terapeuta-paciente que vertebró su vida. En el caso de Machado , en la zona fija, implica un grado de intimidad y reclusión que parece concordar con las posiciones que hemos visto anteriormente y con una vida íntima discreta. Venus y Mercurio conjuntos en Cáncer nos hablan del amor por la palabra escrita de ambos, de la inspiración imparable (sextil Luna) que proviene de las honduras del inconsciente y que no puede dejar de expresarse.

Ambos fueron escritores empedernidos. Saturno en Acuario empuja a la concreción de una obra de potencia y clarificación conceptual. En ambos, la conjunción de la Luna con Plutón cuadrada a Urano refleja el origen de experiencias profundas y terribles a las que hay que conjurar dándoles un nombre, una expresión y una forma. En ambos casos, el nodo en Aries invita a un auténtico descubrimiento de la individualidad, siempre a partir de las experiencias con la otredad, tema del signo de Libra así como de un Sol en casa VII . 

Es en la Carta de las Casas donde se rompe esta aparente igualdad, donde varía la perspectiva global y se van clarificando las diferencias entre ambos y la química con su entorno. En ambos casos, este estímulo se produce a través de un gran triángulo de talento que se crea entre Marte, Urano y Neptuno, dándonos a entender como el mundo percibió y contribuyó al desarrollo de un gran talento, que en el caso de Jung viene corroborado por la contribución del Sol a dicho triángulo: se une a la estructura y parece elevarla con un limpio sextil hacia Júpiter en la casa IX del maestro. En el caso de Machado , aparecen las dudas y contradicciones del quincuncio de Júpiter a Plutón y de la oposición a Neptuno: el poeta y el sabio en busca de una comunicación al tiempo inspirada y con sentido... algo que probablemente era más evidente en Machado , así como su fragilidad y sensibilidad a flor de piel.

Por otra parte, la Luna se vincula con un sextil hacia el lado izquierdo de la carta en ambos casos, conectando con Saturno y quizá allanando el camino del entorno, del público, a la comprensión y uso práctico de su obra. Con la inclusión de este sextil es como si los tres planetas de la personalidad protegieran a la joya central del triángulo de talento, como una flor a punto de abrirse: el maestro interior.

 

Carta natal y de casas de Jung

En el caso de Jung es una carta más simétrica, con una sensación de armonía y fluidez que queda lejos de la natal. Esta era la imagen que Jung daba a sus alumnos, muy lejos de cómo se sentía él realmente, en constante búsqueda de sus propias raíces. También esta sensación de armonía se refleja en como los demás percibieron la trayectoria vital de Jung , como la de alguien más afortunado en su vida personal y en el logro de sus aspiraciones.

 

 

El entorno le ha aportado los elementos necesarios para construir el talento que, aunque no se reconozca fácilmente a nivel interno porque no está en la natal, está disponible a nivel de facilidades externas. Aquí sí pueden surgir crisis entre las expectativas del entorno y como uno se siente a nivel de recursos. En un caso así podríamos decir que el alma ha empleado este factor de corrección para conseguir un propósito de amplio alcance.

 

Carta natal y de casas de Machado

 

En cambio, en el horóscopo de casas de Machado , el triángulo de talento se ha convertido en un “cuadrado representante” escondido detrás del triángulo de aprendizaje de Júpiter con el Sol y Plutón. Y el triángulo de talento se sitúa después de los puntos de reposo, indicando un talento genuino que brota directo del alma sin intermediarios académicos, y Júpiter también en la misma posición, recuerda el faro-guía de la propia conciencia.

 


En ambas cartas de casas desaparece, como hemos visto, la cuadratura Sol-Neptuno que es en la natal el eje básico de la búsqueda de lo transpersonal. Neptuno pasa a incorporarse al triángulo de talento, con lo cual se les facilita la integración en su obra de lo que como motor interno en cuadratura era fuente de dolor y conflicto. Sin embargo, en el caso de Machado , el Sol queda aún vinculado por un aspecto cuadrado unilateral con Plutón. De ahí que la vivencia de dolor y muerte tan evidente en su vida y su obra haya tenido eco en el exterior. Pensamos en Machado como en alguien con pérdidas, algo que nos cuesta más ver en Jung , cuyo Sol queda felizmente vinculado a Marte y Neptuno, mientras que el Sol de Machado es percibido fuera del gran triángulo de talento.

En el caso de Jung , el verde se atenúa mientras que en Machado parece rebrotar con más fuerza cruzando la carta, amplificando así esa capacidad de fricción sensitiva con el mundo. Incluso en Machado se esboza un intento de oposición entre Neptuno y Júpiter, hablándonos de cómo el entorno incide en su experiencia de crucifixión.

Marte en ambos casos se reubica y cambia de interlocutores, abarcando así un mundo más amplio. Quizá jamás soñaron en la inmensa repercusión de su obra.

Como ellos mismos hicieron con su obra, no cabe ahora centrarnos en las pequeñeces de su vida y los detalles que podemos ver en el tema Natal. Más bien quisiera aprovechar la similitud de estos temas natales para hacer transparentes aquellos temas esenciales (que forzosamente tienen que ser los mismos a partir de los postulados astrológicos) en los que ambos se sumergieron para emerger con una obra que legan a la posteridad. En palabras de Jung en su autobiografía: “Recuerdos, sueños y reflexiones”: El recuerdo de los sucesos externos ha palidecido porque quizá las experiencias externas nunca tuvieron tanta importancia para mí como las fases evolutivas internas.”

Y Machado parece decirnos lo mismo en poesía: Si buscas caminos / en flor de la tierra / mata tus palabras / y oye tu alma vieja.” Es pues esta alma vieja , quizá esta Luna en Tauro, conjunta a Plutón, la que ambos escuchan y de la que derivan su inmensa sabiduría.

Estos grandes temas, esenciales y arcaicos con los que tan necesario es reconectarse en el mundo occidental en el que nacen, se expresan en cada uno de distinta forma, pero sólo en el exterior: cuando Jung crea la idea de un Inconsciente Colectivo , Machado nos habla de la Mar, el brillo del Niño Divino y el proceso de Individuación en Jung es la luz de la Infancia en Machado ; los Arquetipos y Personalidades de Jung son los Complementarios de Machado , y ambos tienen sub-personalidades internas claras y diferenciadas... El concepto del Sí-Mismo como sanador es en Machado el Loco , y los Sueños de Jung son el Soñar de Machado .

Quizá en estos momentos, a nosotros como astrólogos se nos hace más fácil entender y descubrir a Jung , pues los conceptos que barajó se han convertido en familiares a través de muchos psicólogos Junguianos que practican también la astrología. Pero en nuestra propia lengua tenemos a Don Antonio, que desde la maravillosa simplicidad de su poesía nos da un mensaje muy parecido.

Jung crea la noción de Inconsciente Colectivo (Neptuno) y nos habla de un profundo substrato de la mente común a todo ser humano de distintos tiempos y culturas. Se trata de un substrato del que emerge toda imagen arquetípica que puede aniquilar nuestro ego consciente (Sol) y que se comunica, nos invade a través de los sueños, las visiones y los símbolos. Pero aparece no para destruirnos sino para guiarnos y mostrarnos un camino de evolución. En Machado , esta conexión con el inconsciente colectivo se expresa a través de la imagen de la Mar como símbolo de camino y regeneración: “Caminante no hay camino / sino estelas en la mar...” “Saber nada sabemos / de arcana mar vinimos / a ignota mar iremos...”

En este inconsciente, no podemos navegar con las herramientas de un ego fabricado por el mundo: “Cuatro cosas tiene el hombre / que no sirven en la mar / ancla, gobernalle y remos / y miedo de naufragar” “Morir, caer como gota de mar en el mar inmenso”. Y bajo el seudónimo de Juan de Mairena , maestro-filósofo, su alter ego, Machado nos habla de la Nada, o aspectos de “Gran Cero”: “ borra las formas del cero / torna a ver brotando de su venero / las vivas aguas del ser ”. Aquí poesía y metafísica se unen para hablar en símbolos de la fuente original profunda y regeneradora. 

Tanto Jung como Machado se identifican con, y tienen necesidad, del elemento agua, de la reconexión con lo femenino disolutivo (Sol cuadratura Neptuno, Mercurio conjunto Venus en Cáncer). Jung manifiesta que nadie puede vivir lejos del agua y él mismo vive en una casa junto al lago, símbolo del inconsciente. Machado se define desde joven como hijo de la mar y habla a menudo de que sus padres se conocieron junto al Guadalquivir un día en que dos delfines subieron por el río hasta Sevilla. Finalmente cuando muere, exiliado, lo hace junto al mar, en Colliure, desnudo y ligero de equipaje / como los hijos de la mar .

Parece ser que el contacto Sol-Neptuno (que como hemos visto se vuelve trígono en la carta de casas de Jung y se pierde totalmente en la de Machado ), el más estrecho del horóscopo, es la columna vertebral , la fuente clave en la que ambos espíritus beben, y la cuadratura nos transmitiría su lucha, su dolor incesante por canalizar este saber difícilmente traducible en palabras, el contacto del Yo tocado y cuestionado por todo lo que es intangible inconsciente e inexpresable. Los Símbolos Sabianos, que tan a menudo arrojan luz sobre los significados más profundos de los grados, nos dicen del Sol a 4º de Leo: Un hombre de edad, vestido formalmente, posa cerca de unos trofeos de caza y Rudhyar nos habla de la voluntad masculina de conquistar la naturaleza animal y probarse a sí mismo y ante los demás dramatizando los propios logros. Ambos, Jung y Machado , en su afán por dar forma a los mensajes del inconsciente entrarán en lucha dramática consigo mismos, con su ego leonino, masculino.

El grado para 4º de Tauro encaja maravillosamente y nos da la clave de su trabajo: El puchero de oro al final del Arco Iris , símbolo de la alianza de Dios con el Hombre, del cielo con la tierra, del puente utilizado por los seres de luz para comunicarse. Rudhyar nos habla aquí de la transubstanciación de la materia. Ambos experimentan dicha comunicación, y el ego se depura para poder dar su mensaje de una manera límpida y clara, el mensaje de que la esperanza del ser se halla en la búsqueda de la luz en su interior, vinculada a lo trascendente. Jung lo transmite de una manera muy literal en su trabajo en “El secreto de la flor de oro”: sacrificando las metas mundanas del ego y aceptando lo que le llega el individuo reconoce la dependencia de algo que se halla mucho más allá y vive a través de él. Machado hace decir al maestro Juan de Mairena: “Suele vivir el hombre crucificado por sus propia vanidad” y “La zona más rica de nuestras almas, y desde luego la más extensa, es aquella que suele estar vedada al conocimiento por nuestro amor propio...”

Este sacrificio del ego en manos del inconsciente puede devolver al hombre a su verdadera esencia, tal como Jung lo llama , al Niño Divino, el niño interno tocado por la gracia. Debemos suponer, y sabemos por lo menos en el caso de Jung , que su infancia estuvo plagada de sueños aterradores y simbólicos (Luna entre Neptuno y Plutón) y a pesar de todo no perdió el contacto con la luz. En el caso de la poesía de Machado , este niño lleno de luz de la infancia es un punto de referencia al que volver en busca del centro, de la luz divina y la totalidad, el espacio cerrado y sagrado del patio y la fuente: Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla / y un huerto claro donde madura el limonero. Al morir, el recorrido se cierra, y en el bolsillo de su gabán encuentran un último poema: estos días azules y este sol de mi infancia. Para Machado el niño es aún lo inconsciente que no ha elaborado su consciencia, y por lo tanto sanador por ser pura posibilidad. Para Jung , el reencuentro se produce al integrarse toda la oscuridad a través del proceso de individuación.

Tanto el arquetipo del Niño como el del Loco son para Machado y Jung portadores de la verdad, y ambos buscan en el binomio locura-cordura esta verdad, que quizá viven en propia carne a través de la conjunción Luna Plutón y también de la cuadratura Luna-Urano. Jung desde joven se siente atraído por la búsqueda de lo profundo, quería estudiar arqueología y se decide finalmente por la Psiquiatría porque: Este era el campo común a los hechos biológicos y espirituales que yo había buscado en todas partes sin hallar, aquí estaba al fin el sitio donde se volvía realidad el choque entre psique y espíritu .

Y dice Machado : ...nuestra simpatía hacia lo que el vulgo llama locos es como nuestro amor hacia los niños, simpatía y amor hacia lo nuevo, porque solo una nueva conciencia, o una nueva forma de conciencia pueden añadir algo a nuestro universo . Y el hombre, como loco, se realiza en este diálogo entre consciente e inconsciente:

... por un camino en la árida llanura, / entre álamos marchitos / a solas con su sombra y su locura / va el loco hablando a gritos... por los campos de Dios el loco avanza /...hay un sueño de lirio en lontananza... Y ese loco huye, pero ¿de dónde ? de la ciudad, símbolo de corrupción: Huye de la ciudad !el tedio urbano ! / -carne triste y espíritu villano ! - / No fué por una trágica amargura / ésta alma errante desgajada y rota ; / purga un pecado ajeno, la cordura / la terrible cordura del idiota.

La cordura ha roto su relación viviente con lo profundo, pero en el loco el inconsciente habla como la promesa de una regeneración como el loco del Tarot, aunque nadie lo escuche. El Loco es pues una figura iniciática en Machado , el sueño de lirio en lontananza , la esperanza de una conciencia mejor. Jung supo que aquellas experiencias que el mundo psiquiátrico definía como locura eran muchas veces invasiones del espíritu y supo intuir en la locura de sus pacientes la creatividad oculta que podía conducir a una auténtica transformación. Asimismo, el concepto de Sombra acuñado por Jung para definir todo lo rechazado por uno mismo y que hallamos fuera como enemigo, ¿no es también la sombra y la locura de Machado , que debe ser integrada ? Y nos dice también El alma que no sueña / el enemigo espejo / proyecta nuestra imagen / con un perfil grotesco . Vemos aquí, expresado en poesía, lo que Jung formuló como Proyección. Y en concepto de pareja interna, el Animus y Anima que mujer y hombre proyectan en el exterior, ¿que és también para Machado , sino una pura imagen interna ? Todo amor es fantasía / él inventa el año, el día, / la hora y su melodía / inventa el amante y, más / la amada. No prueba nada / contra el amor , que la amada / no haya existido jamás.

Y si nos adentramos ahora en el mundo de los Sueños, tan vinculado también a la cuadratura Sol-Neptuno, veremos como ambos los utilizan como herramienta clave. Todos sabemos que Jung los ve como manifestaciones de una realidad psíquica, el Sí mismo, capaces de despertarnos al verdadero sentido de nuestra vida y sanarnos, y los utiliza creativamente en terapia. Sin embargo, pocos sabemos que en la imaginada “Escuela Popular de Sabiduría Superior” de Juan de Mairena, alter ego de Machado , cuya misión era revelar al pueblo toda la enorme zona de su espíritu que puede ser iluminada y consiguientemente oscurecida , uno de los ejercicios era dedicar una hora de clase a la interpretación y comentario de un sueño. Le hace decir a Mairena: Yo os aconsejo la visión vigilante, porque vuestra misión es ver o imaginar despiertos. Machado utiliza las imágenes del Soñar y el Despertar no sólo para ilustrar el estado de la mente individual sino colectiva, y en concreto la de la España de su tiempo, dormida en los susurros del exterior, la España que sólo respeta: Todo lo que es vacío y ficticio y menosprecia todo lo que es vital...

Machado indagará en sus sueños en busca de una identidad perdida: Tú, que me viste hundir mis manos puras / en el agua serena / para alcanzar los frutos encantados / que hoy en el fondo de la fuente sueñan... o en la búsqueda de Dios: Así voy yo, borracho, melancólico / guitarrista, lunático, poeta / y pobre hombre en sueños / siempre buscando a Dios entre la niebla. 

Toda la poesía de Machado se cifra en los sueños: Tal vez la mano en sueños / del sembrador de estrellas / hizo sonar la música olvidada / como una nota de la lira inmensa... Pero lo mejor de todo es el despertar y el sueño despierto es la culminación del proceso del soñar, para comprender: Si vivir es bueno / es mejor soñar / y mejor de todo, / madre, despertar. Es la expresión perfecta, la expresión mística de lo real: No, mi corazón no duerme / está despierto, despierto / ni duerme ni sueña, mira, / los claros ojos abiertos / señas lejanas / y escucha a orillas del gran silencio. Y también nos dice: Hombre occidental / tu miedo al Oriente es miedo / a dormir o a despertar? También esto nos va a dar otro dato que Machado tenía en común con Jung : su curiosidad erudita por los conocimientos orientales, por filosofías y religiones más allá de la que nacieron.

Tanto Jung , hijo de clérigo, como Machado , hijo de una España clerical, luchan por diferenciar sus experiencias místico-religiosas de las que les ofrece el cristianismo, para llegar a conclusiones parecidas. Machado nos habla de un Jesús de límpida resurrección, netamente evangélico: No puedo cantar ni quiero/ a ese Jesús del madero/ sino al que anduvo en la mar. El tema religioso, difícil y controvertido, lo aborda Jung desde la vertiente académica, tocando temas sobre la realidad psíquica de los sacramentos, la transubstanciación en la misa, el misterio de la Santísima Trinidad etc. Su último libro y el más controvertido que escribió con más de ochenta años, “La respuesta a Job” formula la idea de un Dios puramente inconsciente que necesita de su creación, el hombre, para despertarle a la conciencia. El que necesita redención no es así el hombre, sino el mismo Dios dormido.

Esta misma idea la desarrolla Machado en poesía: Ayer soñé que oía / a Dios gritándome: Alerta ! / luego era Dios quien dormía, y yo gritaba:Despierta !... “Es el creador / y la criatura lo hace.

La experiencia de casa VII, el contacto inevitable con el Otro que hemos visto como proyección, se puede percibir en la aparición espontánea de los otros yoes que los habitan. Jung descubre desde muy joven que está habitado por dos Personalidades distintas, la uno y la dos. La uno participaba en el mundo cotidiano y ambicionaba triunfar y ser un hombre de ciencia. La segunda era más inquietante y oscura, y la había identificado con la visión de la roca que tuvo de pequeño, pero tenía significado e historia y la gracia de Dios. Aparece también en su experiencia interna el Sabio Filemón con el que habla que le aconseja, cual guía. Estas voces internas le llevan a formular la teoría de los Arquetipos, vinculados al sustrato del Inconsciente Colectivo. En Machado también aparecen conceptos parecidos, el de los Complementarios y también identidades con nombre y apellido, como Juan de Mairena o Abel Martín, heterónimos: Con el tú de mi canción / no te aludo compañero / ese tú soy yo o bien Busca a tu complementario / que siempre marcha contigo / y suele ser tu contrario.

Y observando la obra de ambos, no podemos ignorar un concepto que ambos manejan con gran soltura, el del Azar significativo, lo que Jung define como Sincronicidad. Puede estar muy conectado a esta cuadratura de Luna a Urano en Leo. Para Jung se trata de un principio acausal, una conexión entre sucesos psíquicos y sucesos objetivos que no está exento de significado y que abre las puertas a una comprensión interna de los sucesos externos. Una anécdota cuenta que Jung estaba intentando explicar este concepto a sus alumnos en clase, a través de un sueño en el que una paciente soñaba con un escarabajo de oro. En aquel momento, un escarabajo golpeó contra la ventana, clarificando la conexión de sentido en la casualidad. Para Machado , la interpretación del azar como manifestación de sentido oculto es evidente en toda su poesía: Para qué llamar caminos / a los surcos del azar / todo el camina anda, / como Jesús sobre el mar. Y por azar significativo siente él cuando conoce a su primera esposa Leonor: Nadie elige su amor, llevóme un día / mi destino a los grises calvijares. Y en amor tiene que haber algo de riesgo: Huye del triste amor, amor pacato / sin peligro, sin venda ni aventura / que espera del amor prenda segura / porque en amor locura es lo sensato .

Y junto al concepto de azar significativo crece el de aceptación de los dictados del Sí Mismo, que pocas veces coinciden con el del Ego, más bien implican una renuncia a la lucha con el inconsciente, sino un anhelo de descubrirlo, aceptarlo, nombrarlo en su numinosidad. Dice, haciendo suyas las palabras de un paciente, el “El Secreto de la Flor de Oro”:. ..me propongo jugar el juego de la vida siendo receptivo a cualquier cosa que me acontezca, buena o mala, sol o sombra, aceptando así también mi propia naturaleza con sus aspectos positivos y negativos... Qué loco estaba... cómo intentaba forzarlo todo para que fuera como yo creía que debía ser...

Machado aprende esta lección con la pérdida de su esposa-niña Leonor, aprende a entablar una relación con su Sí mismo: Señor ya me arrancaste lo que más quería / oye, otra ves, Dios mío, mi corazón clamar / Tu voluntad se hizo Señor, contra la mía / Señor ya estamos solos mi corazón y el mar....Ama tu alegría , / ama tu tristeza / si buscas caminos / en flor de la tierra”.

 Tanto Machado como Jung vivieron esta aceptación de los dictados de su interior y vieron el azar como guía. Nosotros podemos entender perfectamente que no nacieron por azar en el mismo día. Y también podemos ver el vínculo de significado incluso en sus muertes. Machado muere el día de Santa Leonor, nombre de su esposa y es enterrado junto al mar, el mismo año de la muerte de Freud. La noche que muere Jung durante una fuerte tormenta un rayo rompe en dos un árbol de su jardín. Y Machado había escrito simbólicamente de sí mismo:

Al olmo viejo, hendido por el rayo/ y en su mitad podrido, / con las lluvias de abril y el sol de mayo / algunas hojas verdes le han salido...” “ mi corazón espera,/ también hacia la luz y hacia la vida / otro milagro de la primavera.

BIBLIOGRAFÍA :

* Antonio Machado , Poesías completas. Editorial Espasa Calpe, Colección Austral.
* María Valverde . Antonio Machado Editorial SigloVeintiuno
* Juan David García Bacca . Invitación a filosofar según espíritu y letra de Antonio Machado. Editorial Anthropos.
* Jose Luis Cano . Antonio Machado Edicions 62.
* Antonio Pascual. Apuntes seminario
* Carl Gustav Jung , Memories Dreams and Reflections. Fontana.
* C. J. Jung ., Obras varias. Paidos.
* Anthony Storr . Jung, Fontana modern masters.
* Laurens Van Der Post . Jung y la historia de nuestro tiempo. Penguin.
* Hyde y M. Mc. Guiness . Jung para principiantes. Editorial Era Naciente.

TEMAS COMUNES EN LA OBRA DE

CARL GUSTAV JUNG

ANTONIO MACHADO

(Psiquiatría)

(Poesía)

Inconsciente Colectivo

La Mar

“Self”/ Sí mismo

La infancia

Locura /Proceso

El Loco como vía

de Individuación

hacia Dios/sí mismo

Sombra/proyección.

Contrarios/Complementarios

Sueños

Soñar/Despertar

Mistica/Religión.

Mística/Religión

Arquetipos/Personalidades

Heterónimos

Sincronicidad

Azar significativo

ANTONIO MACHADO

A un olmo seco

 Al olmo viejo hendido por el rayo
y en su mitad podrido
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido...
.. mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida
otro milagro de la primavera.

CARL GUSTAV JUNG

Laurens van der Post “Jung y la historia de nuestro tiempo” 

... la tarde en que Jung murió, hubo una gran tormenta sobre su casa de Küsnacht, como si la Naturaleza misma se movilizara para reconocer aquel suceso. Justo entorno al momento de su muerte un rayo fulminó su árbol favorito en el jardín...

 

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