Selección
de ARTÍCULOS
de la Escuela Huber de Astrologia. Num
23.
Signos astrológicos
Autora: Sílvia Sánchez, e-mail: silviasanchez58@hotmail.com. Fecha:mayo 1998, del capítulo 4 de El prisma astrológica y la dimensión humana del cual se ha adaptado este texto.
Sílvia Sánchez, licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona. Me dedico actualmente a la artesanía y a la pintura. Me interesé por la Astrología a finales de los años 80. Soy diplomada por el Instituto de Psicología Astrológica de Suiza, desde 1.999. Colaboro como tutora en la formación a distancia de la Escuela Huber. También soy coordinadora del grupo API-España, conjuntamente con Joan Solé y Mª Ángeles Rubio, y profesora de los cursos B de la formación presencial.
La astrología se basa en la visión geocéntrica de Ptolomeo, según la cual la Tierra es el centro del universo conocido. Aunque ya sabemos que el Sol no da la vuelta a nuestro alrededor, según nuestra posición, es él quien anualmente completa un ciclo, y a este camino le llamamos "ecliptica". Este recorrido aparente durante un año, dividido en doce parte, como hicieron desde la antigüedad, recibe el nombre de doce constelaciones y es el zodiaco.
Pero la Astrología no estudia estas estrella fijas, sino que intenta explicar la relación que existe entre la vida de nuestro planeta y el resto del cosmos. El hombre, a través de la observación de este movimiento aparente del Sol y de la influencia o cambios que comporta en la vida humana, establece un diálogo entre el cielo y la tierra, entre el todo y las partes.
¿Quién influye a quién? Estamos intentar hablar desde un punto de vista holístico en el que impera un principio vital, el cual mantiene todo en movimiento constante mediante la energía. Esta energía funciona a través de un mecanismo de ida y vuelta, y todos nosotros estamos influidos energéticamente por aquello que nos rodea, al mismo tiempo que también al formar parte de algo, influimos en el medio en que vivimos.
Las cualidades que vemos en los signos, son el aura de la Tierra y la comprensión del Zodiaco tiene otro componente importante de unión con la humanidad. Todos vivimos en el mismo planeta, somos parte de un gran cuerpo; esto, puede abrir nuestra conciencia un tanto egocéntrica a un enfoque mayor hacia un pensamiento humanista. Al mismo tiempo, también somos parte de un cuerpo mayor: nuestra galaxia; y otro aún mayor: el Universo.
Los doce signos astrológicos
Cada signo está relacionado con unos de los cuatro elementos o temperamentos (fuego, aire, agua y tierra) y con una de las tres motivaciones o cruces (cardinal, fijo y mutable)
La combinación de elementos y cruces conforman las características básicas de los doce signos.
Los signos son modelos o arquetipos que aluden a la energía primordial, y que a través de su irradiación transmitida al planeta Tierra nos muestran las cualidades que configuran lo humano. La energía de los signos forma parte del inconsciente colectivo que va desarrollándose a medida que crecemos en conciencia y comprensión. Los signos aclaran o especifican la naturaleza de la energía contenida en cada uno de los planetas.
Todos los planetas, no solamente el Sol, filtran su función a través del signo en el que están sentados. A través de la observación podemos ver cómo personas con planetas en el mismo signo tienen un enfoque parecido de esa energía, porque el signo da al planeta una disposición determinada.
Motivación y temperamento (Cruz y elemento)
Lo que llamamos cruces configuran la motivación o impulso básico del signo. Nos indica la ley que está detrás y responde al porqué de una actuación determinada. Existen tres cruces: cardinal, fijo y mutable.
Los signos cardinales (Aries, Cáncer, Libra y Capricornio), coinciden con el inicio de las cuatro estaciones (primavera, verano, otoño e invierno) y corresponden al principio de acción, a un tipo de energía dirigida hacia una meta. Se rigen por la ley del poder y la voluntad.
Los signos fijos (Tauro, Leo, Escorpio y Acuario) se mueven por el principio de la conservación y aprovechamiento que el signo cardinal anterior empezó. Buscan estabilidad y seguridad porque se rigen por la ley de la economía.
Los signos mutables (Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis) coinciden con el final de cada una de las estaciones del año. Se rigen por la ley del amor y la sabiduria. Buscan la relación y el intercambio para cambiar un estado que los signos fijos han construido.
Así como las motivaciones(cruces) dan respuesta al porqué, los elementos/temperamentos indican el cómo se desarrollará ese propósito.
Los signos de fuego (Aries, Leo y Sagitario) y los de aire (Géminis, Libra y Acuario) son activos y extravertidos. Los de agua (Cáncer, Escorpio y Piscis) y los de tierra(Tauro, Virgo y Capricornio) son más pasivos e introvertidos.
Por otra parte los temperamentos de fuego y agua son subjetivos, se conducen por criterios personales e intuitivos. En cambio, los de tierra y aire, son más objetivos porque observan los hechos de una forma menos personal.
Aries: la primera cualidad
Aries es un pionero y como tal va por un camino que nadie ha pisado. Y le interesa tanto llegar a la meta como vencer las adversidades que encontrará en el trayecto. Así que por su necesidad y capacidad de actuar se ha de plantear nuevos retos . Responde al principio de aportar su energía hacia el exterior, energía primaria, la finalidad de la cual responde a un impulso del ego. Y como responde a un impulso, no tiene gran resistencia o paciencia, pero sí tiene capacidad de lucha y de enfrentamiento con los demás. Es un signo de fuego y cardinal, su decisión es independiente de aquellos que le rodean porque busca dejar clara su identidad.
Aries se siente capaz de empezar algo con acción rápida y valiente, y acabarla por sí mismo. Es genuino, intenta ser él mismo en todo lo que hace, y esto le confiere una gran fidelidad a sí mismo. Y a causa de eso, Aries tiene dificultad en adaptarse a otro y la necesidad de competir para obtener éxitos.
El planeta regente, Marte, le da naturaleza luchadora que en exceso le hace sobrepasar la meta y correr hacia el peligro sin preocuparse por las consecuencias. Pero a través de repetidas crisis con el tú, aprende a tenerle en cuenta y considerar otras opiniones y ritmos. Una vez controlada la impulsividad, adquiere la capacidad de pensar antes de actuar. Sus acciones serán dirigidas hacia una meta útil.
La cualidad de Aries nos indica todo aquello que necesitamos poseer al comienzo de una acción, de un propósito, de la consecución de algo. Palabras clave del signo (cardinal +fuego) : impulso hacia la autoafirmación. Rendimiento espontáneo. Iniciativa entusiasta y optimista.
Segunda cualidad: Tauro.
Como todos los signos de tierra, está interesado en la realidad. Este signo desea convertir las energías, impulsos e ideas de Aries en algo concreto. No derrocha la energía, la protege para evitar cualquier perdida inútil. Se mueve por el principio de la utilización porque valora todo lo que es físico, pero esto le puede hacer parecer materialista.
Una forma de comportamiento de Tauro consiste en que una vez decide hacia qué propósito dirigirse lo hace con tenacidad y paciencia. Valora el objetivo de su acción y lo lleva a cabo de una forma sistemática y firme, rechazando todo aquello que lo desvíe de su propósito. Cuando actúa bajo criterios físicos o materialistas intenta obtener dinero, posesiones y propiedades. Acumula sustancia a ese nivel; sin embargo, si tiene aspiraciones mentales o espirituales verterá todo su poder creativo en ellas. Como comprende el valor de las cosas, tiene la capacidad de hacer realidad todo lo que desea. La línea de desarrollo de Tauro es la de alimentar no las posesiones externas, sino las internas.
El regente de este signo es Venus, que le hace buscar la comodidad, la seguridad y la belleza. Pero si se agarra a cosas inútiles y materialistas, intentando por todos los medios evitar cualquier pérdida, tendrá que aprender a liberarse y soltar estas fijaciones. La aceptación de que el bienestar a través de las cosas materiales es ilusorio le lleva a moverse por aspiraciones más espirituales.
Tauro nos aporta el no-consumismo, en el sentido de no "consumir", no quemar ideas, cosas, objetos, sin antes haber sabido extraer todo su valor. Palabras clave (fijo + tierra) : Orden y forma útiles, disfrute de lo físico, retención de lo valioso.
Otra cualidad, la tercera: Géminis
Como todos los signos mutables, Géminis, fluye y no se queda anquilosado en ningún estado. Está abierto a las impresiones del entorno, todo lo nuevo le intriga y aprende relacionando elementos entre sí y buscando conexiones entre opuestos. Intentará comprender lo observado de una manera mental, ya que es un signo de aire.
Una vez recolectada toda la información y considerando que puede ser útil a alguien, la transmite. No la discrimina o valora porque su finalidad es aprender de esa conexión entre lo recibido y lo transmitido. Es un signo sociable que disfruta con el continuo movimiento que se da en los contactos; y, en ese contacto con el exterior también aprende sobre sí mismo.
La característica versatilidad y dualidad de Géminis pueden dificultar el verdadero conocimiento. Ha de aprender a valorar la calidad de las cosas, su diferencia de valor, ya que su interés por transmitir le hace perder la perspectiva y la proporción de lo transmitido. El regente, Mercurio, le otorga inteligencia y agilidad mental. Esto lo capacita para la diversidad, pero tendrá que aprender a decidirse por una sola cosa. Una vez encontrada la verdadera sabiduría, que no es mera acumulación de información, ésta le aportara capacidad de juicio para una evaluación correcta de las cosas. Podrá discernir entre lo esencial y lo no esencial.
El ser humano necesita intercambiar, dar y recibir, aprender. Todos necesitamos esa espontaneidad geminiana que hace que comprendamos que nada está quieto, todo cambia delante de los ojos abiertos: eso es vivir. Palabras clave (mutable + aire) : comprensión de ideas y conceptos, búsqueda del pensamiento lógico, relaciones basadas en el intercambio verbal.
Esta es la cuarta cualidad: Cáncer
Cáncer está en contacto con el origen, la fuente, las raíces, la naturaleza de todo. Este conocimiento le aporta el sentimiento de formar parte, de estar enraizado, tanto en el ámbito personal como en relación con el inconsciente colectivo.
Necesitan el amor, es un signo de agua, y la seguridad que aporta la familia y su protección, está necesidad puede llevarlo a caer en la dependencia emocional. La protección que aporta el entorno le evita sentirse aislado y confrontarse con la dura realidad, la realidad de contar solamente con sus propias fuerzas.
Por otra parte, también posee la capacidad de nutrir y proteger a los que le rodean. Su sentimiento de pertenencia a un colectivo le hace ser muy social.
Su regente, la Luna, le aportan esos fuertes sentimientos de simpatía y antipatía. También la rica sensibilidad que posee que le llevan a sentirse fácilmente herido y le hacen replegarse en sí mismo. Cáncer puede seguir su camino de desarrollo cuando se hace cargo de su propia individuación, y deja de depender de la protección de su entorno. Cuando adquiere conciencia individual, crece como un árbol y se reconecta con su verdadero ser. Incluirá, entonces, un amor desinteresado a toda la humanidad, ofreciendo calidez y vida.
Este signo simboliza el amor de un corazón totalmente abierto. No el amor dependiente que nos evita madurar, sino el que nos alimenta y aporta fe y confianza en la vida. Amor hacia todos los seres humanos. Esta es la fuente que nos da sustancia y el origen de toda creación, humana o divina. Palabras clave (cardinal + agua) : desarrollo de fuerza emocional, voluntad de pertenencia armónica, creatividad dirigida a las relaciones humanas.
La quinta cualidad: Leo
Leo, como signo de fuego, pone énfasis en el desarrollo del ego. Se siente preparado para ejercer poder e influir irradiando fuerza. Cree en él mismo y esto es la base de su autoestima. Así como el signo anterior, Cáncer, se sentía parte del colectivo, Leo busca ser el rey de su propio reino.
Su finalidad es buscar la mayor cantidad de vivencias posibles para ponerse a prueba. No le importa arriesgarse, si con ello puede expresar y representar quién es ante los demás. Está buscando una identidad diferenciada, la auténtica expresión de él mismo para poder gritar: Yo soy. En este camino hacia la autenticidad hay sinceridad, coraje, egoísmo y exhibicionismo infantil.
Si en lugar de ofrecer generosamente su luz, pretende brillar para ser admirado, caerá en la sobrevaloración, escondiendo detrás de la apariencia de seguridad un complejo de inferioridad. En situaciones en que los demás no le elogien o no le devuelvan la imagen que él pretende proyectar, le costará admitir su fracaso. Es difícil para Leo mantener contactos con aquello que no le valoran. Su regente, el Sol, le aporta el que crea en sí mismo, pero también sentirse el centro del mundo. Cuando se reconozca parte de una totalidad, comprenderá que cada ser humano es de igual importancia, y nadie es mejor que nadie. Expresarse, sin necesidad de representar papeles, ni falsos egos, le acerca a la verdadera autoconciencia. Ya ha pulido el orgullo y no se comporta de una manera jactanciosa para impresionar a sus semejantes.
Leo nos aporta la necesidad de asumir riesgos personales. También nos aporta él mostrarnos sin miedo al ridículo de una manera auténtica y reconocer que podemos decir en voz alta quienes somos. El mundo necesita de esa parte especial que poseemos cada uno de nosotros, valiosa porque es única. Ninguno de nosotros podemos arriesgarnos a pasar por el mundo sin salir a escena. Palabras clave del signo ( fijo + fuego) : estabilización de la fuerza de irradiación, sustancia basada en la iniciativa, disfrute derivado de la espontaneidad.
Sexta cualidad: Virgo 
Este signo, de tierra, aborda el universo físico y por su cualidad mutable desea adaptarse a él. En su esfuerzo por ser efectivo en el mundo real, sobre el que quiere influir, analiza lo que observa, ya que está buscando la manera idónea para encararlo. Virgo hace esto porque sabe que tiene que haber una justa manera de hacer algo. Y para averiguarlo necesita resolver los problemas de procedimiento que requieren un sentido del orden. Los objetivos son sensatos y la manera de llegar a ello también lo será.
La función natural que resume la cualidad que Virgo utiliza es la discriminación. Discrimina los pasos a seguir. Esto le requiere criterios de utilidad en todo el proceso, meditando cada detalle y seleccionando lo que es bueno y malo.
También aplicará esa valoración en relación al cuerpo, todo aquello que no sea saludable se apartará, sabe que lo insano ensucia nuestro cuerpo. También es esencial reconocer que deberes cotidianos son ineludibles, el trabajo es uno de ellos y todos aquellos deberes diarios que no podemos olvidar.
Virgo se ajusta a la realidad e intenta resolver con paciencia los problemas de la existencia. Para ello, aprenderá las habilidades necesarias que le pertrechen para ganarse la vida. Si se esfuerza en reconocer lo necesario y no obvia esfuerzos es porque, haciendo un paralelismo con la naturaleza, se cosecha bien si se ha sembrado bien. El regente de este signo es Mercurio, le aporta la capacidad de analizar lo observado. Pero Virgo ha de aprender que la existencia no solo se compone de sus partes, tendrá que incluir la vida espiritual y la fe en un mundo que no es solo físico. Entonces, entrará en un proceso de desarrollo externo, pero también interno.
Virgo nos aporta esa mirada pura sobre las cosas. Puro significa sin aditivos, sin nada externo, inútil, añadido. La mirada que poseían los artesanos cuando se acercaban a su labor con humildad y sinceridad, expresaban su depurada visión interna a través de un objeto bien hecho. Palabras clave para el signo (mutable + tierra) : reconocimiento de la realidad, curiosidad y apertura a través de lo sensorial, cambios prácticos.
Séptimo tipo de cualidad. Libra
La balanza, el símbolo de libra, nos dice mucho sobre este signo. El símbolo está compuesto de dos platillos indicando que en cualquier relación ve las cosas en forma de polaridad. Puede ser que un plato pese más que el otro. En una balanza, el fiel, nos indica el camino verdadero que se ha de tomar, pues está situado en el mismo centro cuando los platillos sostienen igual peso. Libra busca un sentido de justicia y lo intenta hacer con elegancia y diplomacia, pero puede usarlos para salirse con la suya y perder de vista la equidad. Libra ha de centrarse en la calidad y no pesar la cantidad. Otras formas de desequilibrio pueden ser dejarse influir por el tú y perder el propio centro.
Ese sentido de justicia, la función primordial del signo, requiere tanto estar dispuesto a evaluar lo implicado como a tomar una decisión. Una decisión requiere tomar una actitud dinámica, es un signo cardinal, ante lo que ha de decidir. Tampoco ha de tomar el camino más fácil, sino una visión nueva para un nuevo desarrollo. Esa visión repercute en su evolución como persona, ya que a través de sus relaciones creará algo nuevo.
El miedo a equivocarse puede ser un obstáculo en este signo. Su regente, Venus, le hace necesitar armonía a cualquier precio, aunque se una falsa armonía. Libra ha de asentar su propio ego y buscar la seguridad interna para relacionarse libremente con los demás, sin someterse, sin dejarse llevar por la ley del mínimo esfuerzo. Una vez obtenida la capacidad de valoración y por lo tanto el poder tomar decisiones de una forma consciente, podrá resolver problemas de contacto a través de soluciones nuevas y propias.
El compromiso es lo que Libra nos puede aportar a todos. Compromiso significa valoración previa, decisión con valentía y lanzarse sin miedo con total aceptación de lo que comporta. Cuando nos comprometemos, sabemos que hemos dejado algo de lado, y para eso se necesita coraje. Palabras clave (cardinal + aire) : impulso hacia la relación, iniciativa en la comunicación, creatividad en el lenguaje y las ideas.
La octava cualidad: Escorpio. 
En Libra el ego se encuentra con el tú y evoluciona; sin embargo, en Escorpio ese ego ha de enfrentarse con transformación. Este signo ve la naturaleza relativa de las cosas, y por lo tanto, la importancia que tiene que mueran algunas formas para que nazcan otras. Es un signo de agua, utiliza las emociones para su propio crecimiento, en su caso emociones intensas y llenas de dramatismo. También, como todos los signos de agua, es sensible, pero si le hieren peleará.
Es un signo de crisis, reorientación y transformación. En su proceso de desarrollo no puede haber estancamiento, ha de haber continuo movimiento. Pero como es un signo fijo, puede agarrarse a una situación o relación en busca de seguridad. Cuando se da cuenta de que no existe seguridad suficiente, entiende que ha de liberarse de dependencias y aceptar que la vida siempre fluye. Su símbolo nos señala este movimiento, tres ondas que ascienden o se manifiestan a través de una flecha dirigida hacia arriba. Escorpio, durante el proceso de búsqueda, destruirá las formas que él mismo había creado.
El funcionamiento de este signo es el siguiente: rápido y brusco aumento de energía con la consiguiente explosión y descarga. Esa brusquedad que también manifiesta en sus relaciones le puede llevar a ser malentendido. De hecho, desea que cuantos le rodean entren en su mismo proceso de transformación. Siempre busca faltas y defectos en él mismo y en los demás, para eliminarlos.
Escorpio si algo no puede perdonar es que no todo salga a la luz. Es como si se viera forzado a destapar toda suciedad que detecta. Tiene la capacidad de reconocer, experimentar y aceptar los extremos, a partir de aquí podrá alcanzar la moderación. Una mirada al mundo de las sensaciones le puede ayudar a equilibrar sus intensos deseos, sus tendencias negativas y centrarse en algo concreto, algo realmente valioso que se encuentra en su interior y en la vida misma. Marte, su regente, le aporta el deseo de ir detrás de todo con valentía. En su camino hacia el interior, Escorpio, ha de aprender a renunciar a las cosas que le ligan. Una vez superado el miedo a la extinción del yo se puede convertir, con su fuerza transformadora, en sanador de otros.
Escorpio, nos aporta la pasión por la vida. Esa pasión que nos ayuda a integrarnos a la corriente continúa. También nos enseña la aceptación del dolor, del sufrimiento necesario que nos hace renovarnos, renacer, cambiar de piel. Palabras clave (fijo + agua): orden emocional, acumulación de experiencias de contacto, sustancia basada en su mundo interno.
Cualidad novena: Sagitario.
El glifo de Sagitario, el arco y la flecha simboliza su motivación básica: la búsqueda de una meta. Sus principales cualidades son su visión de futuro, metas y verdades que puede aportar al mundo. Como es un signo de fuego, lo hará mediante la autoexpresión y respeto por su propia libertad. De hecho, puede poner su libertad por encima de todo, y rechazando las restricciones sociales, evadir su responsabilidad hacia el entorno. Otra forma, típica de Sagitario, es la de intentar imponer su verdad a los demás, pretendiendo que comulguen con sus criterios.
La finalidad de este signo, sin embargo, es la de aportar su pensamiento a la sociedad de la que forma parte. El busca respuestas nuevas y adecuadas a las preguntas que se hace sobre la vida. Su motivación al encontrarla es la de aportar su sentido de la justicia y defender la verdad. Tanto si se convierte en un dogmático, que impone sus creencias, como si evita aportar algo al colectivo para no perder su poder de expansión, su regente es Júpiter, necesita aprender a transmitir y enseñar lo que sabe. Si solo valora la propia libertad, perderá la capacidad de compartirla y hacer algo útil. Como posee la cualidad de saber a través de las propias experiencias, la vida le da un pensamiento libre que trabaja por la verdad. Ha de encontrar la forma de materializar sus ideales, convertirlos en realidad. El verdadero maestro o filósofo sagitariano, transmite a sus semejantes la posibilidad que existe de ser libres.
La libertad es lo que nos aporta este signo, libres de decidir por nosotros mismos. La libertad que obtenemos al podernos distanciar de lo aprendido y juzgarlo en su justa proporción. Sagitario nos proporciona la visión global que hace al individuo más libre que su pequeño ego. Y, una vez libres, ¿por qué no ir hacia donde ponemos el ojo? Igual que si fuéramos flechas. Palabras clave (mutable + fuego) : sabiduría basada en el propio despliegue de fuerzas, voluntad flexible, cambios optimistas.
La décima: Capricornio.
Este signo, de tierra, realiza en el plano físico los principios del signo anterior. Capricornio quiere experimentar su idea objetiva de cualquier idea, para conseguirlo utilizará la energía y tenacidad que posee. Consolidará sus objetivos contando tan solo con su propia capacidad, porque, de hecho, es esta capacidad lo que pone en juego. No cuenta, por lo tanto, con nadie más que consigo mismo.
Capricornio va escalando, poco a poco, su posición en la sociedad. Prepara cada nuevo paso porque una de máximas es la eficacia, persigue la maestría. Sabe que ser maestro significa dominar algo en alto grado, y, para llegar a este dominio se encuentra con obstáculos y limitaciones que le estimulan en su marcha. Puede ser que la ambición y el deseo de triunfar le hagan suprimir cualquier sentimiento que obstaculice la consecución de objetivos.
Una vez llegado a una posición social, intenta conservarlo por todos los medios, defendiendo su posición, sin dejar paso a lo nuevo. Pero, la verdadera finalidad de Capricornio, es la de la persona madura a la que interesa compartir sus logros con sus semejantes. Todos conocemos a este tipo de personas, contribuyen con su trabajo a mejorar el entorno social. No les interesa ser reconocidos, no necesitan estar por encima de nadie, internamente están seguros de lo que hacen y por qué lo hacen. Son profesionales de lo que realizan, por muy poco que esté valorado socialmente.
Pero Capricornio, necesita regresar a su interior y a través de la crisis que padecen al perder su posición, se vuelven humildes e integran el amor, el calor y la ternura. Su regente es Saturno, que le puede llevar a actitudes egoístas y materiales, y al sometimiento a reglas establecidas. Hasta que comprenda que la finalidad de toda actividad no debe ser para sí mismo, sino para dar la mano a los demás y ayudarles a alcanzar su máximo potencial.
Este signo nos aporta la austeridad que se obtiene no sólo al hacer las cosas de manera adecuada (igual que Virgo), sino el hacerlas en el momento preciso y con una finalidad consciente. También nos enseña a hacernos responsable, plenamente, de las consecuencias de lo realizado. Palabras clave (cardinal + tierra) : rendimiento realista y útil, conquista de objetivos concretos, autoafirmación en relación al mundo físico.
Y la que hace once: Acuario.
La función principal de este signo de aire, es hacer que el individuo encuentre su lugar dentro del grupo, y para conseguirlo ha de lograr depurar su pequeño ego, y entender que sus ideales no podrán ser realizados sino es uniéndose con sus semejantes. En Acuario el individuo busca la evolución, pero sabe que ésta no tendría sentido sino es compartiéndola con el resto de la humanidad.
Acuario es el signo que transmite los altos ideales humanitarios, paradójicamente tiene dificultades para amar a un ser humano concreto. También sabe que para preservar la vida se ha de unir a su continuo ritmo o flujo. No puede quedarse estancado si quiere conseguir un mundo nuevo y mejor. Este signo enseña al individuo a ser responsable del mundo en el que vive, responsable y solidario. Pero antes, necesitará desprenderse de todo egoísmo porque su finalidad no es la de conseguir algo en provecho propio.
Su visión de una sociedad ideal y de cómo cambiarlo, es lo que le lleva a hacer posibles sus esperanzas. Para esto comprende que solamente compartiendo sus visiones con personas afines conseguirá solucionar los problemas existentes. Su regente, Urano le aporta la intuición, pero necesita adquirir la capacidad de valorar humanamente cualquier cuestión. Puede enfrentarse a las normas rígidas y obsoletas, sin imponer su propia verdad a los demás. Acuario puede llegar a trabajar por los demás perdiendo de vista su propio sentido del yo. Pero para ser útil, el individuo ha de aprender a sentirse también reconocido como un ser especial y original.
El inventor sería el prototipo acuariano, un individuo que intenta mejorar el mundo compartiendo su creatividad individual para un bien social. Todos nosotros podemos y tenemos que ser inventores porque esta es la única manera de preserva la vida. Sólo con la enseñanza acuariana, haremos del mundo un lugar mejor. Para conseguir esta meta necesitamos ser provocativos, la provocación que viene de la auténtica libertad, la de saber que uno sabe y actúa en consecuencia. Palabras clave (fijo + aire): sistema de ideas, utilización de teorias, seguridad basada en la lógica, dar forma a los ideales.
Y la última cualidad, la que hace doce: Piscis. 
Este signo, en su combinación del elemento agua con la motivación mutable, experimenta lo externo a través de emociones y sentimientos. Su alta sensibilidad le hace percibir lo externo como interno porque no ve separación entre ambos. Si se llega a identificar de tal forma con cuanto le rodea, humano o no, es porque no tiene necesidad de conservar su propio ego. El ego ha sido trascendido y ya no existe el deseo o necesidad de ser reconocido obteniendo éxito personal, porque hay una entrega a algo superior.
A causa de sus ideales, muchas veces censurados por el entorno, se siente incomprendido. Ese idealismo puede llevarle a vivir de forma poco realista, de hecho, sufre con esa realidad. En la vida material sufre porque ve la separación, los límites y desea la unidad con el universo. Pero su misma incapacidad de enfrentarse con lo que no le gusta, de huir de conflictos, le ocasiona dependencia de los demás y miedo al mundo material que no domina. El Piscis que no ha llegado a desarrollar un concepto de la realidad, puede rechazar cualquier responsabilidad, estar confuso ante lo que le rodea y adoptar una actitud pasiva ante el mundo. Piscis puede elegir entre vivir sus sueños como una forma de evasión o convertirlos en la esperanza de los dormidos.
Como, último signo del zodiaco simboliza el lazo de unión entre lo viejo y lo nuevo, la unión entre el final y el comienzo, la superación del abismo entre vida y muerte. Piscis está en contacto con esas fuerzas de disolución que simbolizan la muerte, sabe que en el Caos, la no-forma, está la fuerza latente de la vida. Sólo dándole una oportunidad a la muerte, al no-límite, puede vivir eternamente. El regente, Neptuno, le aporta las cualidades de identificación, devoción y amor incondicional. Si embargo, para desarrollarse, Piscis necesita aceptar la realidad y encontrar el sentido de luchar por la propia existencia, de esta forma hará reales sus sueños.
Este arquetipo nos aporta el saber que tenemos un lugar en el mundo, no un lugar que tengamos que ganar. De hecho, no tenemos que competir para alcanzarlo, solo pedir. Al hacerlo, podemos tener la certeza de que hemos sido escuchados. Palabras clave (mutable+ agua): apertura emocional, comprensión de sentimientos propios y ajenos, sabiduría a través del contacto.
Sílvia Sánchez