Escuela Huber de Astrología - Formación a distancia

El objetivo de esta publicación es dar a conocer las bases del enfoque Huber entre los astrólogos, psicólogos, asesores y otras profesiones relacionadas con el crecimiento personal del Ser Humano.

BOLETÍN TRIMESTRAL núm. 58 - Octubre-Diciiembre 2007 - 5,00€
Sumario ->
 
 

- Editorial, Rosa Solé
- La grieta cósmica, Louise Huber

- Síntesis y equilibrio de opuestos, Roberto Assagioli
- El horóscopo de las Casas, Michael A. Huber

- Consuelo, Mª Ángeles Rubio
Otras colaboraciones:
- Reflexiones, José Antonio Rodríguez
-
Oposiciones, Mª Ángeles Rubio
- Una Venus sin Aspectos , Rosa Solé

- Notas sobre mi carta de Casas , Renate Rhoskotten

- Humor, Jordi Calvet Forum de Intercambio

- Campus Virtual y AGENDA

   
Renate Rhoskotten->
---> Notas sobre mi carta de casas


Renate ha terminado el curso avanzado de la formación a distancia.

Comparación de mi Carta Natal con la Carta de las Casas

Como nací en Alemania en una latitud alta, mi caso se encuentra entre los 25% que tienen un horóscopo de las casas muy distinto al horóscopo base.

Lo que salta a la vista es la diferencia entre las figuras que forman los aspectos, la verticalidad de la carta de casas y el cambio de la proporción entre los colores.

Mientras la carta natal presenta una figura voladora que me parece como una avioneta, la figura de las casas recuerda una mariposa con las alas abiertas: triángulos indagadoras formadas por el Nodo Norte –Marte -Neptuno y Mercurio- Plutón - Urano. 4 oposiciones forman el cuerpo: Nodo Norte-Plutón, Nodo Norte-Luna, Mercurio-Neptuno, Mercurio-Saturno.

 

Al contrario a la avioneta de la Carta Natal , en la Carta de Casas se produce una casi-simetría. La mariposa puede indicar una capacidad de adaptación importante y al mismo tiempo evasión. Ella está bien anclada en el colectivo y se dirige hacía arriba, hacía la casa 9. Con las alas indaga y percibe del lado del Yo y, más aún, del lado del Tu. Me da un poco la impresión que la mariposa abre solamente las alas, sin volar, por eso aparenta un tanto estática, aunque se compone de 4 triángulos y 7 figuras lineales, lo que indica fluidez, adaptación y un incesante movimiento.

La simetría es casi perfecta, interrumpida por el Sol que se encuentra fuera de la figura, la atraviesa con su oposición con Marte y el trígono con la Luna. Es como si el Sol pudiera observar o dirigir lo que la mariposa piensa o quiere hacer y pudiera incidir en la dirección que va a tomar cuando se lance a volar. De hecho, mi entorno me ayudó directa y indirectamente, de aluna manera, a observar desde fuera y pude empezar a articular mi voluntad. La clase de educación que me daban mis padres hacía posible, desde mi temprana edad, un libre movimiento dentro de un círculo bastante amplio en mi entorno.

Inaspectados, se quedan también Venus/Júpiter fuera de la figura. La verdad es que podía disfrutar mucho (Tauro) con mis propias sensaciones sin la necesidad de hacer nada con ellas, un puro “ser”, que el entorno y la familia dejaba a su aire, de aquí la libertad que sentía en cantidad.

La verticalidad de los aspectos parece indicar que el entorno estaba interesado en que creciera “recta” y me convirtiera en un individuo por mi misma. Quizá no fuera consciente por parte de los que me influenciaron, pero hay una verticalidad y simetría que apuntan al despertar de alguien individual a partir sobre todo de la comprensión de la casas.

En la carta de casas se ve otra clase de triángulos que en la Carta Natal.

El triángulo dominante, formado por Mercurio, Marte Urano encierra el centro. Con este triángulo se hace el aprendizaje con sus propias experiencias. El funcionamiento del triángulo se pone en marcha reforzado por el triángulo de irritación(Mercurio, Marte, Neptuno) y dos figuras indagadoras (Mercurio, Plutón, Urano y Nodo, Marte, Neptuno). Los aspectos Mercurio-Marte y Marte-Urano son unilaterales y funcionan solamente cuando la persona está en buena forma o conciente de ellos. Lo último se puede descartar para el caso de una niña. Los triángulos conectados con el triángulo dominante seguramente aportaban la energía necesaria para un buen funcionamiento.

En los tres casos son implicados un planeta rojo, otro verde que sirven para dar impulsos al triángulo dominante. Y en todos los triángulos se ven planetas transcendentales, lo que quiere decir que el desarrollo se hacía a través de un camino que incluía la parte espiritual.

Las 5 figuras lineales ( Sol-Luna, Sol-Marte, Nodo-Luna, Mercurio-Saturno y Nodo-Plutón) tienen que ver con la voluntad. Con ellos se puede conseguir controlar la personalidad. Según Assagioli, la integración de la personalidad no es posible sin la voluntad.

Aunque solía estar en compañía de bastante gente, me encontraba a menudo sola por falta de comunicación en mi casa. Esta circunstancia me daba muchos estímulos para transformar, con mi voluntad, mis experiencias en aprendizaje y desarrollo.

Mi entorno me veía-y me ve a menudo todavía- como relajada, tranquila, sensible (los colores de las alas), aunque también registra que siempre estoy aspirando algo por lo cuál me pongo en marcha.

Es posible que notasen esta conjunción Venus-Júpiter, y evidentemente el azul-verde de las alas, percibiendo al mismo tiempo que había algo en mi interior que me empujaba, entre otras cosas las contradicciones que percibía en mi entorno como Multitud-Soledad.

Las tensiones interiores no son tan visibles. El Nodo Sur en la cercanía de la Luna y Plutón ejerce bastante fuerza. Aunque me integraba aparentemente bien en mi entorno, siempre me consideraban como muy educada y adaptada, la libertad que me daba mi educación me hacía hacer mis propias ideas sobre mis experiencias.

Luego se ve la oposición Mercurio-Saturno que refleja la ausencia de comunicación con mi madre durante mi infancia. Esta falta, seguramente, me quitaba seguridad de mi misma y bloqueaba mi manera de expresarme, siendo durante mi adolescencia muy tímida.

En la Carta Natal Mercurio, al estar solamente relacionado por oposición con Neptuno, no se siente tan trabado como en la de casas, donde la figura materna toma un rol mucho más rígido y aislado.

Luego, el Sol penetra la figura de la mariposa como para moverla y darle impulsos para volar. Ahí veo a mi padre como me animaba para actuar según mi naturaleza, me daba confianza en mi misma, y, a la vez, ayudaba para sentirme a gusto conmigo misma (oposición con Marte, trígono con la Luna ).

A partir de ahí podía dirigir mi vida con cada vez más conciencia y autoconfianza, ya la vivo más bien según mis propias motivaciones interiores, como en mi avioneta.

En la Carta de casas desaparece la cuadratura del Sol a Plutón, la experiencia del padre era más ligera. Siendo adulta vivo a veces esta cuadratura, imponiendo mucha voluntad, hasta con cierto poder cuando me parece oportuno.

Igualmente falta el sextil entre el Sol y Urano que refleja un pensamiento creativo. Me da la sensación de que el entorno me quería modelar más simple, pero yo tenía en mí la semilla de la búsqueda, de más complejidad, de la creatividad.

Mientras en mi Carta Natal la relación entre los colores es casi perfecta, en la Carta de las Casas es de 4,5:5:3. El entorno me estimulaba para tomar conciencia de lo que vivía y hacerme sensible para percibir lo que sentían las personas (hay mucho verde). Las tensiones entre mis padres y mi hermano mayor y entre ellos mismos me afinaban las antenas para percibir en qué estado estaba el ambiente en cualquier momento.

Tengo la sensación de haber pasado siempre suficientes ratos para disfrutar o relajar ( los efectos de mi carta natal). En cambio en la carta de casas se ve poco azul. El entorno me veía como movida, pero tranquila (los aspectos visibles desde fuera son verdes y azules). Parece que el rojo, las tensiones y rendimientos, no eran tan visibles. Quizás era la forma en que preferían que viviera las tensiones: dentro de la mariposa, como capacidad dinámica y motora más que como impedimentos o dificultades.

Saturno se ve solamente con un aspecto rojo, un poco desprendido en el medio de la figura. En mi infancia mi madre era siempre presente y su pura presencia me causaba cierto bienestar, pero faltaba la comunicación. Pasando el PE por Mercurio con 18 años, le demostré a mi madre con bastante claridad que no me encontraba unida con ella. Con 18 años me fui de la casa para estudiar, muy convencida y con ganas. No obstante pasaba a veces malos momentos fuera del ambiente de mi casa. Todo esto podría significar aquí la oposición entre Saturno y Mercurio. A partir de los 26 años me acerqué más a mi madre. Aquí el Sol forma una oposición con Marte que en la carta natal se une con Saturno con un semisextil.

Parece que durante estos años mi madre y yo empezamos a cambiar nuestra relación concientemente y Saturno podía encajarse en el triángulo de aprendizaje, su sitio en la carta natal.

A la Luna falta el quincuncio con Mercurio. Aparte del trígono con el Sol que se ve en las dos cartas, tiene una oposición con el Nodo Norte. Estos dos aspectos no rescatan a la Luna de su aislamiento en el signo interceptado. Emocionalmente me influenciaba la gente de mi entorno, en parte mi padre y mi propia mente que tenía que desarrollar para encontrarme bien. Los aspectos rojo y azul reflejan que mis emociones podían cambiar fácilmente. Esta falta de estabilidad me habrá dado otro empuje para enfrentarme conmigo misma, buscando equilibrio y seguridad emocional y bienestar, realizando finalmente el quincuncio entre Luna y Mercurio, de gran búsqueda intelectual y de significado.

En total se ve que el entorno me exigió orientarme hacía fuera para encontrar mi independencia y mis propias ideas que se pueden ofrecer luego al Tu, lo propio de Sagitario, mi Ascendente. Esto se ve también en los cálculos dinámicos.

En cambio, los rasgos de mi signo Tauro no fueron estimulados, pero tampoco bloqueados. Aquí podía encontrar siempre la tranquilidad y serenidad, o también terquedad y resistencia para recuperarme o conseguir lo deseado.

Renate Rhoskotten
e-mail: renateros@hotmail.com

 

 

 

   
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