Angela Wilfart

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Referente al 18 aniversario de la escuela española Huber, cuatro años atrás ya se publicó un estudio sobre su carta, en el boletín-44 (abril-junio 2004), en este boletín el protagonismo es de todas las personas que han hecho posible este proyecto. En este apartado "histórico" se han escogido las aportaciones que refrescan la memoria de los primeros años: Angela Wilfart, Richard Llewellyn, Lola Ferrer y Albert Macià. Gracias a todos los que habeis enviado aportaciones, buenos deseos y felicitaciones, no ha sido posible poner todos los mensajes, solo los más representativos pero la energía del corazón si está presente.
Hola a todas y todos :
Rosa, muy amablemente, me pidió como a tantas otras personas de contar mi contacto con el método Huber y mi camino en él. Y aquí estoy, contándolo :
Ha sido la casualidad, el azar, como uno tiene tendencia de creer cuando “algo” te lleva fuera de tu andar cotidiano. En mi caso se ha presentado en la persona de una turista alemana que vino pasar sus vacaciones en Tenerife, justo en el hotel donde estaba trabajando. Y justo el día antes de terminar su estancia, me confió con voz baja y tímidamente que era astrologa. En esta época, 1972, interesarse a la astrología, y expresarlo, necesitaba valor personal. Ella no estaba cursando estudios con los Huber sino con otra escuela establecida en Alemania de finalidad humanista. Nuestra conversación fue muy viva, mis preguntas numerosas y sus respuestas convincentes, de manera que mi curiosidad hizo que durante un par de años estaba intentando de acceder por mi sola a unos conocimientos astrológicos válidos. En aquel entonces no era fácil conseguir libros – vinieron desde Argentina – y los diferentes contenidos hicieron que me perdía en las distintas concepciones. Hasta que ¡Oh milagro! hasta que esta turista volvía a Tenerife unos años mas tarde y me regalo el libro de los Huber que acabó de ser editado en 1975 “El hombre y su mundo” sobre las doce casas astrológicas. Me fascinó su contenido y lo que es mas: me daba el “hilo rojo”, el hilo conductor, lógico que necesitaba para comprender mejor la psique humana por la interrelación entre el cosmos y la complejidad de la misma así como el porqué de las vivencias difíciles y fáciles de la vida.
Después, todo se desencadenó: Decidí de traducir este libro al francés primero, lo que hice y después al castellano. Escribí al API Suiza, participé a lo que ha sido mi primer seminario en Achberg en 1977 y conocí a Bruno, Louise y Michael. Ha sido un impacto muy profundo por la autenticidad de Bruno y claro, el contenido del seminario. De facto, había salido de mi PR de la casa VIII. Pero en aquel entonces, no sabía todavía nada sobre el PE. No sabia que mi PE había entrado en Capricornio en 1974 dirigiéndose todo derecho a mi Punto de Reposo, y tocando a Mercurio y mi triangulo de rendimiento en 1977. Tenia 46 años. Mi vida cambió, tomaba el rumbo hacia la posibilidad de ser Yo-misma y prever una vida útil en relación con mis capacidades hasta la vejez y en la vejez.

Carta natal de Angela Wilfart
En el 1979, los Sres. Huber me preguntaron si pudiera representarles en el Primer Congreso Internacional en Madrid al que estaban invitados pero no podían acudir por tener su programa de cursos lleno que les impedía honrar la invitación. Acepté y expliqué a los asistentes como los Sres. Huber concibieron la “Concepción astrológica del Hombre” – del ser humano – basándome sobre el capitulo correspondiente del libro sobre las doce casas que había traducido entretanto. Entre los ponentes del congreso hubo Demetrio Santos y Al Morrison, presidente de la AFA (EE.UU.), que murió, no hace mucho tiempo.
Seguía mis estudios y viajes a Suiza para asistir a los seminarios, seguía traduciendo : “El amor y el contacto” “La inteligencia” “La integración de la personalidad” editados por la editorial Barath en Madrid y los tres reunidos en un tomo titulado “La psicosíntesis astrológica”, editado por Astrea Ediciones (ya no existen las dos editoriales). Fernando Paino, un joven estudiante en medicina de Bilbao y muy interesado en la psicología astrológica corregía mis traducciones que después de haberles escrito a mano (verdaderamente manuscritos), les escribía por máquina, para que Fernando pueda hacer las correcciones. Sin su colaboración preciosa, no hubiera sido posible. Después, tenia que escribirles de nuevo, en limpio, para poder someterles a su edición. Antes de ser imprimidos, tenia que corregir para eliminar eventuales errores – y siempre hay. Ha sido muchísimo trabajo y mi triángulo de rendimiento ¡echaba las llamas rojas de su energía a mi casa XI!. Pero merecía la pena, permitía profundizar por la lectura la enseñanza oral que había emprendido en Sevilla, solicitada por el Centro Holístico. (como dijo Bruno: el que enseña es él que más aprende). Este centro organizaba también “semanas esotéricas” con conferencias sobre distintas disciplinas esotéricas. Mas tarde traduje en dos congresos, uno en Francia y otro en España, también en unos seminarios en Les Avellanes, y así he podido contribuir a que se conociera la “verdadera” astrología, la que no determina al Hombre sino que le hace mas libre.
Obtuve el diploma API en 1981, año del primer congreso mundial de Astrología en Zúrich que fue un gran éxito. Nueve años mas tarde, otro congreso jugaba un papel importante a través del encuentro con Rosa Solé Gubianes y la consiguiente fundación de la Escuela Huber de Psicología Astrológica en España. Participé en el desarrollo de la Escuela como tutora de los cursos a distancia y por animar seminarios en Barcelona y en Madrid. Así he podido ayudar al buen funcionamiento de la Escuela y a la difusión de la psicología astrológica según el método Huber en España. Si la Escuela es lo que representa hoy, es el mérito de Rosa por su incansable trabajo. Ha sabido darla la estructura que tiene, a parte de la enseñanza a distancia ha creado el Boletín, cuyo numero 60 celebramos hoy, y incorporó en su momento todas las posibilidades y comodidades ofrecidas por las técnicas electrónicas modernas de las computadoras. Tengo algunas dificultades con la computadora, pero como estoy todavía recorriendo mi triangulo de rendimiento, sigo dando clase y consultas - de vez en cuando - y sigo traduciendo, esta vez al francés.
¡ Qué la Escuela y sus boletines continúen a seguir adelante!
 ENHORABUENA Y FELICIDADES
Un fuerte abrazo a todas y todos,
Angela Wilfart, e-mail: lagarde.wilfart@wanadoo.fr
12260 Villeneuve d'Aveyron - Francia
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Richard Llewellyn

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Celebrando el 18 º Aniversario de la Escuela Española Huber.
En primer lugar he de decir que sin Rosa la escuela española Huber no existiría así que, para mí, este aniversario es una celebración de la iniciativa, entusiasmo y tranquila determinación que creó la escuela, aparte del 18 aniversario.

Y si digo “tranquila determinación" es porque así fue. Recuerdo a Rosa atendiendo a los seminarios, ya sea en Suiza o en Inglaterra, sentada en silencio y con bastante timidez, por lo general en la primera fila, sin decirle nunca a nadie que ya había obtenido el Diploma de la Facultad de Estudios Astrológicas de Inglaterra (dip. FAS).
Mirando hacia atrás, parece como si la escuela española Huber apareció por arte de magia, en un momento no había nada y luego con un toque de varita mágica ¡ya estaba! Rosa se había ocupado, trabajando arduamente detrás del escenario, de traducir los manuales del inglés al castellano sin saberlo nadie. Y de repente, con las bendiciones de Bruno y Louise, la escuela de española nació.
Si soy sincero no sé si esa es la manera de cómo ocurrió exactamente pero así es como a mi me lo parece, pero sí sé que tuve el privilegio de ser invitado a Barcelona para ayudar a Rosa en algunos de sus primeros talleres. Tengo muy buenos recuerdos de esas ocasiones, en especial de los maravillosos estudiantes que la escuela atrajo, por no hablar de la hermosa Lola y el alegre modo en que interpretaba mis palabras al español, o por lo menos al catalán! Así que recuerde los primeros años de la escuela española, aunque no pueda recordar mucho acerca de su gestación!
Envío mis felicitaciones a la A.P.I. española, y en especial a la sorprendente Rosa que lo empezó todo, y espero que continúe con su valiosa labor por muchos años más.
Richard Llewellyn, e-mail :r.llewellyn@btinternet.com
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Lola Ferrer

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La Bebé escuela Huber llega a su mayoría de edad

Hace dieciocho años, y sin saberlo ni pretenderlo, en Abril del '90 tuve la suerte de asistir al parto de la Escuela Huber española que iba a tener un papel sorprendente en mi vida.
Destino?, sincronicidad? En cualquier caso la belleza del hecho en sí mismo aún me sorprende al recordarlo.
Llevaba ya siete años de amor por la Astrología, absolutamente fascinada y empezando a ver que aquella adicción se estaba convirtiendo en mi profesión. En el torbellino de mi ávida búsqueda y ya después de haber saqueado los cursos de la Facultad Inglesa, con unas amigas decidimos asistir al World Congress en Lucerna, donde se apiñaban aquel año los grandes nombres de la astrología, Liz Greene, Noel Tyl, Nick Campion, Melanie Reinhart, Karen Hamaker-Zondag, y los Huber, en aquellos momentos organizadores del Congreso...

Y por megafonía pude oír algo que me sorprendió: una tal Ángela Wilfart, de la escuela Huber, deseaba conectar con Rosa Solé, una astróloga española. Ah? Me dije, así hay más gente nuestra por aquí? Había oído hablar de ella y pensé que sería interesante conocerla. Y este fue nuestro primer encuentro, el mismo día en que Richard Llewellyn de la Escuela Huber Inglesa lanzaba la idea de una escuela Huber Española que Rosa sabiamente cogió al vuelo y luego tan maravillosamente concretó.
Hasta muchos años más tarde no supe que había sido testigo de este momento, pero descubrirlo significó que mi vinculación con la escuela se hizo más afectiva y profunda, algo que no he dejado de sentir a lo largo de todos estos años. La riqueza que el método Huber añadió a mis conocimientos astrológicos fue definitiva: allí había una visión global, una resolución de muchas de las contradicciones astrológicas que me habían acompañado durante tanto tiempo.
Los clicks entre la carta de la escuela y mi carta hablan por si sólos, sobretodo este encuentro del Sol en nueve de la escuela con mi Urano también en nueve...
Luego vinieron los contactos con Bruno en las traducciones de seminarios, Caldas, Alicante, Liérganes...con el que disfruté de una sintonía que me sorprendía a cada instante, y con Louise, cuya autoridad siempre me produjo un gran respeto y estimuló mi rebeldía. Y finalmente los cursos de Psicosíntesis con Richard que han sido fuente de tanto trabajo personal y me han conducido a un encuentro más real entre la astrología y la experiencia de vida. La Escuela Inglesa, que fue nuestra nanny y tutora nos ayudó a formarnos como sólo los ingleses saben hacerlo, con estructura, efectividad, trabajo y dedicación.
Traducciones, cursos, amigos y alumnos... es imposible recordar estos dieciocho años de camino de la escuela hacia la madurez sin sentir una emoción muy especial y sin agradecer a los Huber, a Rosa, a Richard y Joyce a tantos amigos y compañeros de camino – y cómo no, a los cielos tan generosos- todo lo que han aportado a mi desarrollo personal. Una se pregunta si es posible transmitir tanta gratitud sin ponerse pesada! Pero hoy tengo la oportunidad, en este aniversario...

Lola Ferrer, e-mail: lolaferrer@hotmail.com
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Albert Macià

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Me siento partícipe de la evolución de la Escuela Huber en tanto en cuánto me hice intérprete de los criterios de quien la dirige, Rosa Solé, siempre con su espíritu emprendedor y atento a los cambios sociales y tecnológicos que se producen a su alrededor. Los méritos, en todos los casos, son suyos.
Respecto a lo que yo modestamente podia aportar, primero (hacia 1993) fue la incorporación de los conceptos de diseño y maquetación en el Boletín; se trataba de aprovechar al máximo las posibilidades de autoedición que en aquellos años ofrecía la informática, a la par que reorganizábamos el tratamiento de la información que se publicaba. Al cabo de los años, creo que conseguimos nuestro propósito y fue una mejora que repercutió en la difusión de la Escuela y de sus contenidos, y se canalizaron más y mejor las colaboraciones del alumnado.
Con más coraje que acierto por mi parte, unos años más adelante nos atrevimos también a iniciar una línea de autoedición de libros, así como el rediseño de los manuales de la Escuela... Junto con la experiencia anterior, tengo un excelente recuerdo de todo éllo porque Rosa Solé sabía transmitirme todo su entusiasmo en lo que consideraba un progreso claro de la Escuela y en la valoración de mi trabajo. 
Finalmente, Rosa y la Escuela no podían ser ajenas a la revolución que significó la aparición de internet, tan consolidado que hoy nos parece algo tan natural como el teléfono pero en aquellos tiempos era aún balbuceante, costoso y algo incierto en su efectividad. La Escuela apostó por incorporarse a la web, primero con un site (hacia 1997, diseñado dentro de la empresa I.G.C., de Manresa) bastante estático pero a la vez reorganizador de toda la información, con un planteamiento evidentemente más abocado a la difusión de los contenidos, y luego más dinámico y abierto a interactuar con los alumnos e internautas en general, a partir del momento que la misma Rosa afrontó directamente la gestión de la página web; sobra decirlo pero constato que el éxito la ha acompañado también en dicho reto...
Albert Macià e-mail:albertusmacia@hotmail.com |
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