Escuela Huber de Astrología - Formación a distancia

El objetivo de esta publicación es dar a conocer las bases del enfoque Huber entre los astrólogos, psicólogos, asesores y otras profesiones relacionadas con el crecimiento personal del Ser Humano.

BOLETÍN TRIMESTRAL núm. 60 - Abril-Junio 2008 - 6,00€
Sumario ->
 
 

- Editorial, Rosa Solé
- El 40 aniversario del Astrologish-Psychologishes Institut, Louise Huber
- Celebración en el A.P.I. internacional, Joan Solé
- Los 25 años de API-UK y los 4 años de API-Scandinavia, Richard Llewellyn, Joyce Hopewell y Linda Leibing
Los 18 años de la escuela española Huber
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- Un poco de historia, Angela Wilfart, R. Llewellyn, Lola Ferrer y Albert Macià

- En el aquí y ahora, selección colaboraciones diplomados

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Mirando hacia el futuro, selección colaboraciones alumnos
- Humor, Jordi Calvet
Otras colaboraciones:
- Os aspectos de Ptolomeu e o Taoismo, Regina Martins
- Enfrentarme a la autoexigencia excesiva, Albert Macià
- Zonas montaña, S. Sánchez, Volviendo a mi inconsciente, C. Mirones.
- Campus Virtual - AGENDA

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Varios Autores ->
---> En el aquí y ahora - Parte I


Referente al 18 aniversario de la escuela española Huber, cuatro años atrás ya se publicó un estudio sobre su carta, en el boletín-44 (abril-junio 2004), en este boletín el protagonismo es de todas las personas que han hecho posible este proyecto. En este apartado "del presente " se han escogido, las aportaciones de los que actualmente trabajan como asesores. más adelante en la web de API-España se publicará una guía completa de los mismos. Gracias a todos los que habeis enviado aportaciones, buenos deseos y felicitaciones, no ha sido posible poner todos los mensajes, solo los más representativos pero la energía del corazón si está presente.

Parte I: R. Conejo, S. Sánchez, E. Lopez, V. Rapp, Ch. Gómez, A. Bielsa, J. A. Rodriguez
Parte II: T. Giménez-Cabeza, A. Rubio, C. Mirones, B. González, C. Olive
Parte III: Ana Quiroga, Adelia Gil, Tannia Puig, Jose Ignacio Marina, Jesus M. Collantes

Rafael Conejo->

Cuando conocí el método era tal la cantidad de información que había acumulado durante años de desordenadas lecturas, que difícilmente podía interpretar una carta sin caer en contradicciones o sin perderme en la maraña de aspectos. Por eso descubrirlo fue un inmenso alivio: por fin podría dar forma a lo que había digerido.

Pero el alivio duró poco porque me encontré con una visión diferente, con un enfoque que me parecía inusual, con una perspectiva mucho más amplia, inclusiva y sin embargo precisa. Ahora, mira tú por donde, los términos que estoy empleando se mueven en el mismo campo semántico: visión, enfoque y perspectiva. A mi Júpiter en Sagitario le gustó. Pero, de algún modo, fue como empezar desde cero: reflexionar sobre cada símbolo, cada aspecto, cada figura.

Hay dos cosas que me siguen seduciendo en este método, una es que me brindó la posibilidad de memorizar las cartas una vez calculadas: el énfasis en el color, en la forma, en la orientación espacial de las figuras, la reducción de ciertos orbes… son elementos que, a mi modo de ver, contribuyen a fijar en la mente una imagen.

El Punto de la Edad es lo segundo: aparte del inestimable valor como herramienta de rectificación para la hora de nacimiento y como reloj vital, me ha permitido entender y usar los tránsitos sin perderme en más laberintos. Después, cada uno incorpora sus propias heterodoxias, y me parece que es bueno que así sea, pero el método sigue siendo una referencia, una guía.

Y hay otra cosa no menos importante. Durante años la Astrología fue una pasión solitaria que me atraía de una manera incomprensible e inevitable pero que nunca pude compartir. Descubrir este método fue descubrir personas, personas movidas por una inquietud afín y dotadas de un conocimiento más profundo que el mío. Creo que no voy a olvidar nunca la tarde en que hice mi presentación para el Diploma, ni el gesto amistoso de aprobación que me dedicó Silvia desde el otro lado de la mesa, ni el abrazo de José Antonio, ni aquella luna llena de septiembre allá colgada en lo alto mientras paseaba con Rosa…

Rafael Conejo, e-mail: rconejo2002@yahoo.es

Silvia Sánchez->


En 1992, vi en una revista información sobre un curso de astrología a distancia. El estudiar astrología me pareció un complemento a otras actividades: yoga, meditación. Y la posibilidad de hacerlo a distancia me pareció una buena opción, estaba a punto de marcharme a vivir fuera de Barcelona y tenía una niña de 5 años y muchas ocupaciones.. No tenía suficiente conocimiento en aquella época como para diferenciar entre enfoques, pero es evidente que la intuición me funcionó y fui a parar a la psicología astrológica. Estoy segura de que a la larga ninguna otra visión astrológica me habría interesado. Curiosamente yo creía que andaba buscando una visión espiritual de la vida, algo que me contestara a las grandes preguntas sobre su sentido. Pero tejido en eso se encontraba una necesidad de conocerme a mí misma para ser más feliz. Externamente todo parecía ir bien y era realmente así, pero no era suficiente. Me dedicaba a la artesanía, un trabajo que me encantaba, estaba enamorada de mi marido y adoraba a mi hija. Nos estábamos construyendo una casa preciosa con jardín. Y las cosas que después me han ido sucediendo me han demostrado que todo lo externo puede dar un gran giro, pero el centro aguanta todos los cambios. La psicología astrológica me ayudó entonces a unir la necesidad de trascendencia con el desarrollo de la personalidad.

Desde el mismo momento en que recibí el material del Curso Básico me quedé literalmente enganchada, y ya antes de acabar ese curso estaba decidida a continuar estudiando. Y lo hice así, continué con el Curso en Técnicas de Asesoramiento Astrológico. Cuando acabé la formación era tutora de la Escuela a distancia, oportunidad que le agradezco profundamente a Rosa Solé. Me doy cuenta de lo importante que ha sido enseñar astrología . En las clases veo lo que me falta por aprender y sobre todo aquello que solamente es leído y no vivido.

En 1999 y en Santander hice la presentación para el Diploma de Asesor ante Bruno y Louise Huber y al decidirme a dar ese paso, tomé un compromiso de corazón de continuar formando parte de la psicología astrológica.

Entretanto, habían ido pasando cosas, me separé, me cambié de casa (perdí mi jardín) dejó de gustarme tanto trabajar en artesanía y cada vez me iba dedicando más a dar clases.

El 2.004 fue también muy importante, hicimos el curso de profesores B con Michael Huber y fue un recompromiso de crecer todos como grupo y cada uno como individuo en un proyecto ambicioso de equiparar nuestra formación con la que se realiza en el API de Suiza. Todo este esfuerzo ha ido tomando forma y muchos de los asistentes están dando cursos B, entre ellos yo. Actualmente con otros tres compañeros hemos empezado también a realizar cursos on-line.

Aunque he hecho otra formación larga y deseada, la de arte terapeuta, a veces me da pena pensar que no voy a encontrar nada que llegue a entusiasmarme tanto como la astrología. Supongo que debe de tener que ver con el hecho de hacerme mayor, finalmente te tienes que comprometer con algo y apostar mucho de ti mismo a una sola carta.

Aunque actualmente sigo con la artesanía, las clases de Astrología y la consulta, he empezado también a trabajar como arte terapeuta en una Residencia de Ancianos.

A lo largo de estos dieciséis años he ido teniendo algunas crisis “astrológicas”, siempre reflejo de crisis personales. Y las he ido superando buscando siempre más y mejores respuestas en mi carta natal, que se ha ido convirtiendo poco a poco en el plano más fiable para llegar a mi misma.

Sílvia Sánchez (St. Cugat del Vallés)
www.amphora-api.es/

Eugenio López->

Recuerdo como a finales de los años 70 entré en contacto con la astrología, y cómo empecé a establecer las primeras relaciones analógicas entre los planos de la realidad objetiva y los movimientos planetarios. Para mí fue un gran descubrimiento en el que me volqué durante varios años, intentado encontrar las verdaderas claves “ocultas” de la realidad, tal y como hacemos todos los que llegamos hasta este punto. Es evidente que la causa de tal acercamiento a la astrología es que las explicaciones que hemos recibido acerca de la vida, y de nosotros, no corresponden con las sensaciones, deseos, aspiraciones y pensamientos que tenemos, y por tanto nos vemos obligados a buscar otras vías de conocimiento que nos acerquen a la realidad que sentimos, y esa realidad es la que nos trasmite nuestro ser interno por medio de impulsos casi imperceptibles.

Yo me inicié principalmente con un tratado de Astrología Racional escrito por Adolf Weiss, que me pareció y todavía me parece muy bueno en algunos aspectos, y que me permitió, tal y como se titula, entender de forma racional la astrología. Después, en la segunda parte vendrían todas las leyes de la interpretación, fundamentadas en Morín, por medio de direcciones secundarias y primarias etc. Después ya navegué por muchos otros autores, clásicos y modernos, tradicionales e innovadores, pero solo nombraré a aquel que puedo considerar mi iniciador particular, aunque no sea ni de cerca la astrología que practico hoy en día.

La verdad es que realicé múltiples prácticas sobre mí y sobre otras personas, intentando fijar las reglas, y aunque pude verificar de forma muy objetiva la realidad del funcionamiento astrológico, la verdad es que me interesaba más la herramienta por el conocimiento y la comprensión que me ofrecía del mundo y de la persona, que por la capacidad de interpretar los sucesos futuros.

Recuerdo que cuando las personas conocían que estudiaba astrología, me daban sus datos y esperaban que les dijese algo sobre los acontecimientos que les sucederían. Siempre sobre lo que sucedería y nunca sobre los sucedido, o sobre aparente realidad conocida. Yo me quedaba mirando aquellos gráficos que en aquel momento dibujábamos y calculábamos a mano durante algunas horillas, y me perdía en las sensaciones que experimentaba al ver la composición y lugar de todos aquellos símbolos. Percibía sensaciones, imaginaciones, y observaba aquella danza simbólica tratando de entender a la persona a través de aquello. Me perdía y después de unos minutos o algunas horas, no decía apenas nada. Alguna imagen proveniente de características muy sobresalientes, pero sobre futuro apenas nada objetivo.

Veía como algunas personas realizaban la carta natal y la interpretaban de forma metódica y de alguna manera comenzaban a hacer una carrera a través de esto, pero yo me negué siempre a este modelo astrológico porque en aquel momento entendía que la responsabilidad sobre lo que se dice es muy alta, y la influenciabilidad sobre las personas que venían a consulta era extrema. Además no era un herramienta exacta y tampoco se podía jugar con improvisaciones o perderse en generalidades. Total, seguí leyendo y aprendiendo del pensamiento astrológico de muchas otras personas y continué realizando horóscopos para mí mismo, y fui almacenándolos como el que espera a poder utilizarlos en algún momento posterior, o como el que guarda las fotos en su álbum fotográfico.

Durante años compartí mi realidad ordinaria de ser padre de familia y trabajar en un trabajo muy racional “desarrollo informático” con mis aficiones particulares y casi secretas como la astrología y otras materias afines. Pero un día, a principios de 2003, de repente, y a través de mi mujer que siempre había sido escéptica, entré en contacto con la escuela Huber. Al principio antes de entrar era muy precavido y tenía muchas dudas. Asistí a uno de los seminarios que ofreció Michael Huber en Madrid, y me matriculé en la escuela Huber a distancia, aunque también asistía a algunas clase con mi profesora tutora, que llevaba ya algún tiempo dando clases presenciales a mi mujer. Todo este tiempo fue de aprendizaje de las reglas y la metodología Huber, y la verdad es que en el principio fue un periodo muy contradictorio. Por una parte resonaban muchas cosas, percibía que algo oculto se estaba mostrando, que el hombre comenzaba a ser un ser importante, y necesario para la astrología, que primero y último era el hombre y después el método nos servía como forma de acercamiento etc. Pero por otra parte, había cosas que no cuadraban con la formación y los esquemas mentales que había aprendido anteriormente.

El problema de entender a Saturno y Luna, me llevó mucho tiempo, mejor dicho no fue el entenderlos, porque leyendo a Bruno Huber se puede ver lo fácil y sencillo que lo explica, sino el aceptar estas cuestiones. Tengo que reconocer lo difícil que es cambiar la realidad que nos construimos con nuestros pensamientos, y sobre todo cuando los fijamos y les damos la categoría de verdad. La verdad es que todo es una verdad a medias, y puede ser medio verdadero y medio falso al mismo tiempo. Quién busca la verdad puede pasarse la existencia debatiendo estos asuntos y aceptando o rechazando estos principios, pero quién busca al hombre real, puede olvidarse momentáneamente de la verdad para encontrar al hombre y entonces verdaderamente lo encuentra más allá de las disquisiciones teóricas. Esto mismo es lo que me sucedió con el conocimiento Huber, me enseño a comprender y dar más valor al hombre que al método y esto me permitió abrirme y comprender con el corazón y después corroborar lo comprendido con la mente y entonces puede unificar el conococimiento con la realidad de las personas con las que contactaba. Cuando llegué a este punto, verdaderamente percibí que había encontrado aquello que la astrología me había negado durante muchos años “un corazón” y mediante esta síntesis mente-corazón continúo trabajando desde entonces.

En verdad la Psicología Astrológica responde a la unión de Urano y Neptuno, y si Urano representa a la fría Astrología y su método, al igual que al frio mundo de los astrólogos, preocupados muchas veces por la erudición y la verdad de sus postulados, Neptuno responde al cálido conocimiento de la psique o alma humana, que se pierde entre nieblas conscientes e inconscientes, con el amor que no quiere asumir ninguna forma ni estar sometido a ninguna regla. Esta fusión es la de la Ciencia del Alma o la Ciencia del Hombre y también puede hablarse de una Astrología con Alma.

Aunque hay muchas personas que llevan muchos más años que yo trabajando y extendiendo el conocimiento de esta herramienta y a las que tengo que agradecer el que hoy pueda escribir esto, desde mi punto de vista con la experiencia que tengo hoy día respecto a la formación y a las consultas psicológicas utilizando la astrología, muy lejos de aquel método antiguo que inconscientemente había rechazado, puedo decir que el aspecto intelectual o mental de la materia no es el principal sino el de apoyo, y que el reconocimiento o verdad surge del contacto con el alma, ya sea propia o de la persona con la que se contacta.

En los cursos de formación he visto y sigo viendo hoy en día como de repente las personas tienen saltos de conciencia impresionantes que surgen de la comprensión intuitiva de alguna verdad que residía dentro de ellos mismos. Estos saltos se producen al entrar en contacto con los significados y motivaciones inconscientes de su propia alma y hacerlos conscientes. Sea como sea, cuando trabajamos con los símbolos astrológicos y su aparente complejidad, abrimos una puerta por la que se entra en resonancia particular con estos significados, y una y otra vez se abren para permitir a las personas verdaderas transformaciones que se manifiestan a partir de ese momento en su manera de entender y afrontar la realidad de una manera más libre y consciente, y la felicidad que surge del contacto con la esencia y significado de uno mismo.

Como he dicho anteriormente no es el aprendizaje intelectual el que permite despertar estos contactos internos, más bien un excesivo interés por el aspecto intelectual puede ralentizar el contacto con la parte esencial e impedir el salto de conciencia, y esto también lo puedo afirmar con mi experiencia. Muchas personas se alejan de esta materia alegando que es difícil y tiene muchos conceptos que les son difíciles de entender, y sin embargo he visto como personas que vencían estas resistencias, y comenzaban a estudiar, aunque les costase gran trabajo, pero mostrando un gran interés en conocerse a sí mismos, encontraban de forma inconsciente estos significados y motivaciones internos.

Cuando la persona desea de corazón contactar y entender sus propias motivaciones es cuando tiene la oportunidad de hacerlo y esta herramienta se lo permite.

Eugenio López (Madrid)
www.psycoastro.org/

Verena Rapp->

 

Escola Huber – 18 anos de formação à distância

Após participar dos Cara-a-Cara 1 e 2, cursados na mesma ocasião, decidi permanecer uma semana em Berlim, na casa de uma amiga de minha mãe. Foi minha sorte: dormi 12 horas por dia, e perdi uma boa quantidade de cabelos (algo inusitado para uma mulher, no meu entender)!

Se tivesse voltado direto para o Brasil, teria assumido logo meus compromissos, e como faria para “me recuperar” e encontrar um novo equilíbrio para os conteúdos mentais e emocionais que haviam “saído do lugar”?

Ainda bem que ninguém me avisou prèviamente que estes dois workshops juntos iriam “me sacudir” tanto!

Verena Rapp de Eston, (Brasil), e-mail:voce@amcham.com.br

Charo Gómez->

Conocí la Escuela Huber en el año 1992, antes lo único que conocía de ella o relacionado con ella es el libro de las casas, y lo que me fascinó, es todo especialmente la energía de la casa y de sus distintas partes, pero nunca lo relacioné cuando me apunté en las Escuela.

Mis circunstancias en aquel momento eran difíciles me había roto el manguito de los rotadores del brazo izquierdo e iban a operarme y pasar una rehabilitación compleja dado el alcance de la operación y pensé que era la mejor manera de poder acompañarme en ese proceso, era acceder a esta Escuela. Enseguida me sentí cómoda en la Escuela y la sentí como una gran familia, conocía la astrología clásica pero parte de mis anhelos internos no se encontraban satisfechos a través de de lo que conocía. Mi maestro de desarrollo personal Antonio Blay Fontcuberta me decía nunca la astrología te contestará a lo que buscas más el me recomendo libros de Ruperti y varios otros autores, todos ellos en inglés, a los que accedía con diccionario y paciencia. Realmente cuando descubrí a los planetas de la personalidad y los transpersonales contestaban a toda la explicación de Blay sobre la personalidad tripartita y su desarrollo mi corazón y mi alma se ensancharon porque había encontrado una respuesta que llevaba años buscando desde 1980, no puedo describir mis sentimientos. El aprendizaje en la Escuela, las facilidades siempre me parecieron impresionantes. Una de las cosas que aprendí que me gusto más, el punto de la edad y el poder entender el desarrollo de mi vida, las respuestas. Han pasado 16 años aproximadamente y me encanta poder participar en los encuentros de esa gran familia que es la familia Huber. Afortunadamente me orgullece que se pudieron integrar los distintos cambios dentro de la escuela y ocupar cada uno su lugar. Por ultimo agradecer a Rosa Solé y a Juan Solé su entrega completa y de corazón para que esa gran familia se ampliara y no perdiera su esencia. La de Bruno y Luisa Huber que ahora con la ayuda de Michel prosigue.

Agradecer también a Lola su labor de traducción y apoyo en las traducciones durante muchos años

Charo Gómez, (Valencia), e-mail: charo.gomez@ono.com

Ana Bielsa->

 

Tengo que decir tantas cosas que me  ha aportado la Escuela así como Astrologia en genera,l que necesitaria folios y folios para expresarlo.

Le Escuela Huber la conoci gracias a mis multiples crisis. (He aqui donde siempre encuentras el crecimiento). Para mi fue una puerta abierta a encontrarme conmigo misma, una nueva modalidad de conocer al ser humano y como no, a tener buenos amigos.

A traves de la escuela poseo el conocimiento de asesora, aunque lo que siento mas es la enseñanza, (todo llegará). Soy de Barcelona, actualmente no asesoro de una forma pública, quiero decir que no tengo "pacientes" por decirlo de alguna manera. Estoy en un tiempo que asesoro mas por amistad y tambien para compartir experiencias astrologicas.

Mi correo electronico es:  annabielsa@telefonica.net y mis telefonos son: 934365928 - 617984163.

Soy vuestra amiga para lo que querais

Anna   Bielsa (Barcelona)   

José Antonio Rodriguez ->


Entre en contacto con la Escuela como todas las cosas significativas y profundas en la vida de uno: por casualidad. Andaba yo por por aquellos años tratando de dar vida a mi consulta y me encontré con los anuncios de la Escuela de los cursos por correspondencia. Aunque intentaba encontrarme mejor conmigo mismo siguiendo unos estudios formales, no podía saber yo entonces el calado subjetivo del paso estaba dando. A lo largo de mi vida he montado y desmontado la consulta de astrología unas cuantas veces, y no me cabe duda de que volveré a crecer en el encuentro especial con otras personas alrededor de nuestros queridos gráficos locos. Pero el hilo conductor de las personas a veces no es una actividad externa coherente, sino un continuo danzar alrededor de un eje que ejerce su magnetismo de forma inexplicable. Si bien el venerable papel de astrólogo ejerce esa atracción sobre muchos de nosotros, me siento muy orgulloso de practicar una de las formas de astrología más avanzadas espiritualmente de los tiempos actuales, y muy afortunado de haber dado con ella.

Desde el año 92, en que conocí personalmente a Rosa y a Richard en un seminario en el sur de Tenerife, un seminario que en la distancia me parece mágico e irrepetible por las circunstancias que lo hicieron posible, no he hecho sino dar vueltas alrededor de este eje. La formas de la vida externa no siempre han propiciado esta actividad, y con las ilusiones de la juventud también podrían haberse esfumado las raíces de la identidad con la psicología astrológica, pero no lo hicieron. Cuando parecía que la marea de la vida me alejaba del eje solo era para encontrármelo de nuevo al dar la vuelta. Todas las actividades y aprendizajes significativos que se han producido en mi vida han tenido que ver de una manera o de otra, no solo con la psicología astrológica, sino lo que es para mi mucho más importante, con el colectivo humano que encarnamos juntos para cultivar con amor estas ideas. No he tenido otro concepto de familia espiritual en mi vida, y no conozco otra. Sois mi familia. Y las familias, si con el tiempo no se disgregan, crecen y se fortalecen; como miembro de esta familia me alimento de un sutil sentido de pertenencia que es ya imborrable.

José Antonio Rodriguez
www.astro-nex.com

 

   
Escuela Huber de Astrología - www.escuelahuber.org - escuelahuber@telefonica.net -
Apdo. correos 96.033 - 80808 Barcelona (Spain) - Tel. +34 93.415.25.30